
En el Centro Hospitalario Comminges Pyrénées, los residentes del servicio de Long Séjour participan en actividades deportivas adaptadas. Estas actividades no solo promueven la movilidad, sino que también fomentan la convivialidad y la ayuda mutua entre los participantes. Culminan con un merienda que enriquece aún más estos momentos compartidos.
En una cálida tarde, diez residentes del servicio Long Séjour se reunieron para dedicar un tiempo a la **convivencia**, la **ayuda mutua** y, sobre todo, a actividades **deportivas**. Aunque una gran parte de ellos se mueve en **sillas de ruedas**, esto no les impide mantener un espíritu **vibrante**. Rejane, la animadora, junto a Céline, la ergóloga, y Charline, la profesora de actividad física adaptada, forman un equipo excepcional que motiva a todos los participantes.
La búsqueda de movilidad detrás de la actividad
El programa de aquel día incluía una **carrera por equipos**, lanzamiento de **balones** a una **diana**, baloncesto adaptado y un juego conocido como **chamboul’tout**. Estas dinámicas exigieron que los residentes trabajaran en **conjunto**. Las **equipos** amarillo, azul y verde compitieron en varias pruebas, y como recompensa, se les sirvió una merienda proporcionada por el hospital. Este detalle fue un gran incentivo para los más golosos. Los integrantes del equipo amarillo expresaron: “Sí, es una buena actividad; es más divertido que quedarse en la habitación. También me gusta cuando hacemos **gimnasia**. Es agradable”. “¡Oh sí, me encantan las actividades! Y además nos permite conocernos mejor. A menudo hay baile, y como fui un gran bailarín, eso me recuerda a mi juventud”.
Detrás de estas actividades lúdicas, el equipo de atención médica trabaja en la **motricidad** y la **movilidad** de los residentes. “No se dan cuenta, pero mediante actividades grupales, la **gimnasia** y actividades adaptadas, están moviendo los brazos, socializando, y ese es nuestro objetivo”, explican. Al finalizar, los « **atletas del día** » pudieron disfrutar de una merienda en el patio del hospital, respirando aire fresco y agradables momentos juntos.
Beneficios de las actividades físicas adaptadas
El impacto positivo de las actividades deportivas en la **salud** mental y física de los residentes no puede ser subestimado. La **movilidad**, aunque limitada en algunos casos, puede mejorarse significativamente con la práctica regular. Estas actividades permiten a los participantes mejorar su **coordinación**, fomentar la **socialización** y, en definitiva, contribuir a un ambiente más **feliz** y **activo** dentro del hospital.
Los beneficios van más allá de lo físico. A través de estas dinámicas, los residentes experimentan un aumento en su **autoestima** y **confianza** al participar en actividades grupales. Las sonrisas y las risas compartidas son prueba de que estos momentos no solo son una rutina, sino una **celebración** de la vida y de las relaciones que se construyen en el proceso. La interacción social es crucial para la salud emocional de los pacientes, y estas actividades hacen posible que todos se sientan parte de algo más grande.
El papel del equipo médico en el proceso
El equipo médico no solo se limita a supervisar estas actividades, sino que también juega un papel fundamental en la planificación y ejecución de cada una de ellas. Entienden las **necesidades** individuales de cada residente y ajustan las actividades para asegurarse de que todos puedan participar, sin importar sus limitaciones físicas. **Céline**, la ergóloga, enfatiza: “La personalización de cada actividad asegura que todos sientan que tienen un lugar en el grupo”.
Este enfoque no solo mejora la **movilidad**, sino que también contribuye al bienestar general de los residentes. Además, los **profesionales de la salud** están siempre atentos a cualquier signo de incomodidad o fatiga, asegurando que el bienestar de los participantes sea la **prioridad** en todo momento.
Un final dulce y esperanzador
Luego de las actividades, el momento culminante fue la merienda. Los participantes se sentaron a disfrutar de un delicioso refrigerio, llenos de sonrisas y contando historias sobre el día. Este cierre no solo fue una celebración de los logros individuales y colectivos, sino también una reafirmación del espíritu comunitario que se ha forjado en el **hospital**.
En resumen, las actividades deportivas adaptadas en el Centro Hospitalario Comminges Pyrénées no solo son una forma de promover la movilidad física, sino que también son una herramienta esencial para fomentar la convivencia, la autoestima y el bienestar emocional de los residentes. Estos momentos compartidos enriquecen sus vidas, proporcionándoles la oportunidad de disfrutar, socializar y, lo más importante, vivir plenamente en la medida de sus posibilidades.




