Una Mala Broma que Casi Cierra una Pizzería
El propietario de la pizzería Ti Bigoud’Pizz, ubicado en Pluguffan (Finistère), se enfrenta a una situación inesperada gracias a un canular que podría haberle costado muy caro. A pesar de este malentendido, la solidaridad a través de las redes sociales se convirtió en su salvación.
El Inesperado Pedido de 60 Pizzas
El domingo 30 de noviembre a las 18:15, Benjamin Ollivier recibe una llamada que marcaría el inicio de una serie de eventuales desafíos. Al otro lado de la línea, alguien solicita 60 pizzas para las 20:30. Ante esto, él y su equipo se apresuran en la cocina, elaborando 20 pizzas 4 quesos, 20 pizzas indias, 10 Régina y 10 chorizos, incluso renunciando a otros pedidos para poder cumplir con este gran pedido.
Sin embargo, a las 20:45, la pizzería aún no había tenido noticias del cliente. Cuando Benjamin decide volver a llamar, se lleva la desagradable sorpresa de que el número pertenecía a alguien en el sur de Francia. Se da cuenta, con desánimo, que había sido víctima de un engaño.
Una Estrategia Ingeniosa en Redes Sociales
A pesar de la difícil situación, Benjamin no se deja vencer. En lugar de rendirse, decide recurrir a Facebook, donde publica un mensaje que dice: “¡Por una falsa orden de 60 pizzas, estamos vendiendo nuestras pizzas a 5 euros cada una! Reserva a través de Messenger”. En poco tiempo, su publicación se vuelve viral, y en solo 15 minutos logra vender todas las pizzas.
“¡Gracias a todos por su apoyo, estamos muy agradecidos!” expresa el entusiasta pizzaíolo, quien recibió más de 200 solicitudes en total. En un abrir y cerrar de ojos, el stock se agotó.
La Reacción del Público: Solidaridad y Crítica
Muchos de los que no pudieron realizar su pedido se manifestaron en redes sociales, mostrando su apoyo. “¡Es lamentable lo que te han hecho! Tenía la intención de pedir dos pizzas 4 quesos, pero ya veo que has podido venderlas todas. Eso me alegra”, comenta una cliente. Otros, sin embargo, se muestran escépticos y critican la falta de precauciones al aceptar un pedido tan grande sin pago anticipado.
Ante estas críticas, Benjamin tiene una respuesta: a partir de ahora, para más de diez pizzas, los clientes tendrán que pagar un adelanto. Una medida que busca evitar futuros inconvenientes similares.
Reflexiones Finales
La experiencia de Benjamin Ollivier resalta la importancia de la comunidad y el poder de las redes sociales en momentos de crisis. Si bien su situación comenzó como un desafío, terminó fortaleciendo no solo su pizzería, sino también la conexión con su clientela. Es un recordatorio de que, a veces, lo inesperado puede resultar en oportunidades inesperadas. La solidaridad frente a las adversidades es un valor que siempre vale la pena destacar.


