
El **tratamiento de la obesidad** en el Sistema Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido está a punto de sufrir una transformación histórica. A partir de finales de este mes, los médicos generales podrán **prescribir inyecciones para la pérdida de peso** a miles de pacientes. Este cambio es un paso significativo en la lucha contra la obesidad, que actualmente afecta a casi un tercio de los adultos británicos.
Inyecciones que cambian vidas
Las inyecciones, conocidas como **Wegovy** y **Mounjaro**, están diseñadas para ayudar a los pacientes a perder hasta el **20% de su peso corporal** en solo un año. Desde la introducción de Wegovy en 2021, estos medicamentos supresores del apetito han revolucionado la industria dietética en el Reino Unido, donde numerosas clínicas privadas ofrecen estos tratamientos a partir de £250 al mes.
Sin embargo, la mayoría de los pacientes de obesidad del NHS aún no reciben medicación de este tipo. En su lugar, se les ofrece principalmente consejos sobre dieta y ejercicio, lo que ha demostrado tener un éxito limitado.
En el Reino Unido, numerosas clínicas privadas ofrecen inyecciones para la pérdida de peso, conocidas como GLP-1, a partir de £250 al mes.
El problema de la obesidad en el Reino Unido
La necesidad de un acceso más fácil a estos poderosos medicamentos es evidente. Según estimaciones, la obesidad cuesta a la economía británica aproximadamente £75 mil millones al año y está relacionada con más de 30,000 muertes anuales. Estas cifras destacan la importancia de cambiar el enfoque y ofrecer tratamientos efectivos que puedan salvar vidas.
A finales del año pasado, el Instituto Nacional para la Salud y la Atención (NICE) decidió que casi **cuatro millones de británicos** deberían ser elegibles para recibir inyecciones de GLP-1 a través de clínicas de manejo de peso y consultorios de médicos generales. Sin embargo, todavía existe confusión sobre cómo se llevará a cabo este proceso.
Criterios de elegibilidad
¿Quién puede acceder a estas inyecciones? A partir del 23 de junio, los médicos generales podrán prescribir medicamentos GLP-1, pero solo a aquellos pacientes con un índice de masa corporal (IMC) superior a 40 y al menos cuatro condiciones relacionadas con la obesidad.
Este enfoque significa que muchos de los que pagan por tratamientos privados podrán cambiar a atención del NHS, pero solo si cumplen con estos criterios estrictos. Se estima que cerca de dos millones de personas en el Reino Unido tienen un IMC superior a 40 y muchos de ellos enfrentan problemas de salud relacionados.
Acceso gradual a nuevos tratamientos
¿Habrá cambios en el futuro? Se espera que la elegibilidad para abordar estos tratamientos se amplíe en los próximos años. Desde el próximo año, el límite de IMC para acceder a estos medicamentos se relajará, permitiendo que aquellos con un IMC de más de 35 y cuatro comorbilidades también puedan solicitarlos.
A medida que se abran nuevas clínicas y se capacite más personal, se prevé que aproximadamente 220,000 nuevos pacientes comiencen a recibir **tratamientos GLP-1** para 2028.
El proceso para los pacientes
¿Qué deben hacer los pacientes que creen calificar? Los interesados en recibir la inyección deberán hacer una cita con su médico general para una evaluación inicial. Este proceso incluye una serie de citas en persona para evaluar su salud y determinar si son elegibles para el tratamiento.
Los pacientes también recibirán consejos profesionales sobre dieta y ejercicio, dado que la investigación sugiere que estos medicamentos por sí solos no garantizan una alimentación saludable.
Expectativas y resultados
¿Qué sucede si no pierdo peso? No todos los pacientes verán resultados significativos. Como se estipula en las guías del NHS, los tratamientos pueden interrumpirse si, tras seis meses de uso, no se logra al menos un 5% de pérdida de peso.
Esto significa que para muchos, la intervención temprana podría salvar su vida, abordando no solo la obesidad, sino también las condiciones que a menudo la acompañan.
La nueva era de la pérdida de peso marca un cambio significativo en cómo se aborda la obesidad en el Reino Unido. La accesibilidad a tratamientos de vanguardia, junto con un enfoque integral en la salud del paciente, representa un futuro prometedor para millones de británicos que luchan contra la obesidad.



