Crónica de una Cierre Anunciado: La Cibem en el Corazón de Saint-Pierre-en-Auge
En el pequeño pueblo de **Saint-Pierre-en-Auge**, situado en la región de **Calvados**, la noticia de la **cerradura** de la fábrica de **Cibem** ha causado un gran revuelo entre sus habitantes. El 30 de octubre, un grupo de trabajadores se congregó frente a la entrada de la fábrica, arrojando madera de camembert en **braseros** como símbolo de protesta. Este acto se produce un mes después de que la dirección del grupo **Snec**, filial de **Lactalis**, anunciara el cierre, lo que resultará en la pérdida de 104 puestos de trabajo para el 2026. Esta planta es el segundo empleador de la ciudad, justo detrás de los **mataderos**.
La Cibem es conocida por la producción de **embalajes** de madera utilizados en la elegante presentación de famosos **camemberts**, que son motivo de orgullo para sus trabajadores. “Estamos orgullosos de fabricar cajas de quesos **AOP** y **AOC**, que son reconocidos en toda Francia”, afirman los empleados, quienes se encuentran en huelga en busca de respuestas y soluciones.
La situación ha alcanzado un **punto crítico** ya que las negociaciones entre los sindicatos y la dirección han fracasado, especialmente en lo que respecta a las **indemnizaciones** por despido. La fábrica, que tiene la distinción de haber sido fundada en **1885**, es considerada un pilar fundamental en la historia de Saint-Pierre. A medida que los trabajadores se agrupan en un piquete de huelga, comparten anécdotas y recuerdos mientras las llamas de los fuegos de protesta se alzan al cielo.
“En las paredes aún se pueden ver las firmas de antiguos empleados grabadas en el cemento”, comparte **Lionel**, un mecánico de la planta. La historia de la Cibem también es una historia de familias: “Cuando llegué, éramos alrededor de 400 empleados. Había una **cantina** donde mi madre trabajaba”, comenta una de las trabajadoras que ha dedicado 22 años a la fábrica.
De un Millón de Cajas a Solo 5,000: La Desaceleración de un Ícono Local
El sentido de comunidad que ha cultivado la Cibem es palpable entre los trabajadores. “Aquí se formaron parejas. Los padres decían a sus hijos que si no querían seguir estudiando, podían trabajar en la fábrica. Muchos padres trajeron a sus hijos a trabajar aquí”, recuerdan. Incluso el **alcalde** local tiene un pasado en Cibem.
De acuerdo con los sindicatos, la producción de la Cibem ha disminuido drásticamente. “Hace unos 15 años producíamos un millón de cajas al día. Ahora, estamos apenas en **500,000**”, señala **Valérie Prévost**, operadora en la sección de agrafado y delegada de **CFDT**. La dirección ha restringido la producción exclusivamente para Lactalis, lo que ha afectado a muchos de sus clientes antiguos, incluidas pequeñas **queserías** y minoristas.
Los empleados sostienen que el **equipo** industrial en la planta es viejo pero aún funcional. “Hubiéramos podido buscar nuevos mercados”, dice una colega. Mientras tanto, la dirección de la Cibem alega un déficit persistente a pesar de las inversiones realizadas desde que la empresa fue adquirida en 2011.
El futuro se presenta incierto para los trabajadores. “Nadie tiene una idea clara de lo que pasará a continuación, especialmente en la industria”, admite una empleada. Aunque se están considerando opciones de reubicación en queserías cercanas, todos expresan su preocupación por el futuro de Saint-Pierre. “Nuestra actividad sostiene varios **comercios** en la ciudad”, explican. Ahora, el objetivo principal es cerrar este capítulo de la mejor manera posible. “Hemos enfrentado problemas de calefacción en invierno y agua en la planta. Estuvimos aquí y deseamos ser reconocidos”, concluye un sindicalista mientras el calor de la madera de Cibem sigue ardiendo para mantener calientes a los huelguistas durante este triste otoño en Saint-Pierre.
