
En momentos de tasas de interés negativas, las acciones de dividendos pueden ser una variante de inversión sensata. Sin embargo, hay algunos criterios a considerar al elegir los mejores títulos de dividendos.
Las acciones con altas distribuciones ofrecen una doble ventaja: los accionistas pueden beneficiarse de ambos aumentos del curso y altas distribuciones. Los altos dividendos pueden incluso servir como un amortiguador para las pérdidas de precios.
Rendimiento de dividendos
Al elegir buenos valores de dividendos, los inversores no deben cometer el error de solo prestar atención al dividendo. Más bien, debes mirar el rendimiento de dividendos. Esta cifra clave pone el dividendo anual en relación con el precio de la acción en el día de pago.
Crecimiento de dividendos
También debe asegurarse de que una empresa esté buscando una política de dividendos sostenibles. Esto significa que vale la pena echarle un vistazo al pasado y observar el desarrollo de dividendos durante un período de tiempo más largo. La distribución no necesariamente tiene que aumentar anualmente, pero la tendencia debería mostrar un dividendo gradual a lo largo de los años.
Las empresas no están obligadas a pagar un dividendo, nunca debe olvidar eso. Sin embargo, un buen historial de dividendos atestigua el desarrollo de negocios estables. Además, los pagos confiables en el pasado son una indicación de que la gerencia otorga importancia a una política de dividendos sostenibles y, por lo tanto, es probable que continúe siendo un dividendo estable o incluso creciente en el futuro.
Crecimiento de ventas
Los dividendos se pagan por la ganancia de una empresa. Para evaluar el éxito de la empresa, una mirada al desarrollo de ventas también puede tener sentido. Un crecimiento de ventas sólido, estable y sostenible es positivo.
Desarrollo futuro
Lo más importante para los inversores es, por supuesto, que el dividendo continuará pagando en el futuro. Por lo tanto, antes de comprar una acción, debe investigar sobre la empresa y su entorno empresarial. Una fuente importante de información es, por ejemplo, el informe anual, porque los accionistas también están informados sobre los riesgos futuros.
Una política de dividendos sostenibles también habla si la empresa no publica toda su ganancia. El dinero retenido se puede invertir en un mayor crecimiento o servir para liberar un dividendo estable incluso en malos tiempos. Según los expertos, una tasa de distribución entre el 40 y el 60 por ciento se considera saludable.
Editor Finance.net
