
Los enfrentamientos en Roma durante la procesión en memoria de Ramy Elgaml, el joven de 19 años que murió el pasado 24 de noviembre en Milán en una scooter durante una persecución con la policía en la capital de Lombardía, han dejado consigo una estela de polémica. «Entre bombas de papel, bombas de humo y atentados, en Roma asistimos a otro, episodio innoble de desorden y caos a manos de los habituales alborotadores que salieron a las calles no para manifestarse por una causa, sino por puro espíritu vengativo. No se puede utilizar una tragedia para legitimar la violencia. Nuestra solidaridad va con las fuerzas policiales, junto con los mejores deseos de pronta recuperación para los agentes heridos. Estamos de su lado”, escribió la primera ministra Giorgia Meloni en las redes sociales.
El balance provisional de los enfrentamientos
El balance provisional de los enfrentamientos es 8 policías heridos. Unos cientos de personas se concentraron en el barrio de San Lorenzo en una manifestación organizada por colectivos autónomos y grupos de estudiantes. Entre otros, estuvo presente el dibujante Caliza cero. Pero la situación pronto degeneró: los manifestantes primero lanzaron bombas de papel y bombas de humo contra el supermercado In’s del barrio y luego otras bombas de papel y bombas de humo contra los furgones de la policía. En ese momento la policía reaccionó con una carga, decidida – supimos más tarde – directamente por el comisario de policía de Roberto Massucci para proteger la seguridad de los agentes.
La condena de los ataques a la policía
El Ministro del Interior Matteo Piantedosi subrayó que los ataques a la policía “deben ser condenados por todos, sin indecisiones ni distinciones engañosas”, añadiendo que el derecho de manifestación “nunca podrá utilizarse como excusa para actos de violencia, intimidación o para desafiar la autoridad del Estado”. Cualquiera que sea culpable de estos actos vergonzosos, empezando por los cometidos en las últimas ocasiones – anunció – será perseguido con la máxima determinación”.
En Bolonia y Milán
Momentos de tensión por la noche también en guarnición boloñesa para Ramy, donde se arrojaron objetos hacia el cordón policial desplegado con la explosión de algunos petardos. En un par de ocasiones la policía entró en contacto con los estudiantes para empujarlos. Situación diferente Milándonde partió la manifestación en la Piazza San Babila. En la esquina entre Corso Monforte y Via San Damiano, los activistas derramaron pintura roja sobre el asfalto para simular sangre y encendieron algunas bombas de humo, luego desplegaron una pancarta que decía “Ramy asesinado, racismo de Estado”. El final de la procesión, que pasó también por Corso Venezia, Corso Buenos Aires y Via Lazzareto, tuvo lugar en la Piazza Duca d’Aosta. Entre los participantes también se encuentra la novia de Ramy, que también estuvo presente en la protesta del jueves pasado que partió de la Piazza XXIV Maggio y fue organizada por algunos colectivos de la ciudad.




