
Los Jardines de Versalles son una de las maravillas más emblemáticas de Francia. Con su vasta extensión y diseño meticuloso, estos jardines son un tesoro del patrimonio cultural europeo. Recientemente, el parterre del Midi ha recuperado gran parte de su esplendor original, tal y como se vio durante la época de Luis XIV.
Los trabajos de restauración se han llevado a cabo a lo largo de varios meses y han requerido un esfuerzo considerable y una investigación meticulosa. La restauración del parterre, que se sitúa detrás del castillo y sobre la Orangerie, ha sido un proceso complejo, iniciado por la necesidad de salvarlo de la pyrale, un insecto que ha causado estragos en los buis. Al mismo tiempo, los arqueólogos del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap) realizaron estudios sobre los trazados y las plantas, lo que resultó ser fundamental para el proyecto.
Descubrimiento de las fosas de plantación del siglo XVII
Las excavaciones preventivas han permitido confirmar estudios anteriores realizados en 2012 por Pierre-André Lablaude, arquitecto en jefe de los monumentos históricos en Versalles. A través de un proceso meticuloso, se lograron identificar todas las fosas de plantación del siglo XVII. Estos hallazgos arqueológicos se alinearon sorprendentemente con un dibujo de 1687, que se encuentra en el museo nacional de Estocolmo, Suecia.
La historia de este jardín se remonta a 1664, cuando se construyó la primera Orangerie, mucho más pequeña que la actual. En 1684, el jardín diseñado por André Le Nôtre tomó su forma casi definitiva con dos grandes parterres, organizados en cuatro secciones. Este diseño se mantuvo hasta la Revolución Francesa, aunque con el tiempo se fue deteriorando hasta convertirse en un jardín público a inicios del siglo XX. En 1937, se inició una restitución que incluyó el diseño de boxwoods.
Restauración monumental: 1,4 ha de jardín y 3,5 km de buis
Con la información recopilada, la restauración comenzó en enero de 2024. Este proyecto es titanesco: cubre 1,4 hectares, con 3,5 km de buis y 1,5 km de sistemas de riego. Además, requiere 4 km de voladizos que delimitarán las nuevas borduras de buis.
El resultado es notable. Con la apertura de los Juegos Olímpicos de París en 2024, donde el castillo de Versalles albergará competencias ecuestres, los visitantes podrán explorar la belleza restaurada de los jardines. “Fue un esfuerzo de último minuto para los Juegos, ya que todo era aún joven. Este verano, el parterre ha recuperado su esplendor, y los topiarios han comenzado a crecer. No obstante, llevará algunos años para que las plantas alcancen su desarrollo completo”, sostiene Christophe Leribault, presidente del establecimiento público del castillo de Versalles.
La restauración, que ha costado 2,8 millones de euros, fue posible gracias a la colaboración de los consejos departamentales de Yvelines y Hauts-de-Seine. Para mantener este patrimonio vegetal, un equipo de cinco jardineros trabaja a diario. “Las labores de mantenimiento son esenciales para evitar que el jardín se deforme en exceso”, concluye Pierre Bortolussi.
