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Aux États-Unis, ces élus **démocrates** du Texas ont quitté l’État para bloquear una **manœuvre** de los **Républicains**. (illustración: l’élu démocrate Gene Wu y algunos de sus colegas en Illinois el 3 de agosto)
Los **démocrates** del Texas están jugando al todo o nada. La Cámara de Representantes de Texas debe pronunciarse el lunes 4 de agosto sobre un proyecto de **redécoupage électoral** muy controvertido, pero los **élus** progresistas están haciendo todo lo posible para **bloquear** su examen. Esto se debe a que la **redefinición** de las circunscripciones solicitada por los republicanos y apoyada por Donald Trump daría una ventaja estratégica a su partido.
Como explican varios medios de comunicación estadounidenses, la reorganización de los **districts** texanos **corta** centros urbanos con tendencia **democrática** para agrupar a sus votantes con aquellos de zonas más favorables a los republicanos. Esta maniobra podría permitir al partido de Donald Trump obtener 30 de los 38 escaños del estado en el **Congreso** federal, frente a los 25 actuales.
En EE.UU., este tipo de **arreglos** electorales lleva un nombre: el **”gerrymandering”**. Estos cinco escaños en Texas, lejos de ser triviales, podrían desempeñar un papel crucial en las elecciones de medio mandato de 2026, donde la **Casa Blanca** hará todo lo posible para mantener su estrecha mayoría en la Cámara de Representantes. Para Donald Trump, el objetivo es evitar el **pesadilla** de su primer mandato, donde perdió el control de la Cámara baja tras solo dos años en el poder.
Sin sorpresas, la maniobra de los republicanos no es bien recibida por los **demócratas** texanos, que quieren bloquear el voto de este lunes… expatriándose fuera del estado. La estrategia puede sorprender, pero sigue una lógica: para adoptar un proyecto de ley, la Cámara de Representantes debe estar **reunida** al menos dos tercios de sus miembros. Como resultado, si más de una cincuentena de los 62 **élus** demócratas están ausentes, el voto no podrá llevarse a cabo.
El gobernador de Texas amenaza con destituir a los electos ausentes
“No es una decisión que tomamos a la ligera, pero es una decisión que tomamos con una plena claridad moral”, dijo Gene Wu, presidente del grupo parlamentario demócrata, citado por **Le Monde**. “No estamos renunciando a nuestras responsabilidades; estamos abandonando un sistema amañado que se niega a escuchar a los ciudadanos que representamos”, criticó en un comunicado.
Por su parte, los **republicanos** están enojados. Con mayoría en la Cámara de Texas, aspiraban a ver aprobada la reforma electoral sin dificultades este lunes. Para obligar a sus adversarios demócratas a regresar a Texas para votar, el **gobernador** Greg Abbott ha sacado pesada artillería. “Esta ausencia injustificada debe detenerse ahora”, advirtió, incluso amenazando con intentar **destituir** a los electos ausentes, según el **HuffPost** estadounidense.
El republicano al mando de Texas podría apoyarse en una decisión no vinculante emitida en 2021 por el procurador general del estado. Esto sugería solicitar el **dictamen** de un tribunal sobre la cuestión del abandono de su mandato. Además, los demócratas ausentes podrían ser **“físicamente forzados”** a acudir a la votación, como prevé una decisión del Tribunal Supremo de Texas de 2021. También, a los electos rebeldes se les podría imponer una multa de 500 dólares por cada día de ausencia.
Un combate local convertido en “nacional y muy mediático”
¿Pero podrá realmente la táctica de los demócratas para bloquear el voto hacer la diferencia? No realmente, según la **Associated Press**. En 2021, los **élus** progresistas texanos ya habían salido del estado durante nada menos que 38 días para oponerse a una reforma electoral anterior… que fue adoptada tras su regreso. Un éxito similar se registró en 2011 en Indiana, donde los demócratas se exiliaron en Illinois para impedir un proyecto de ley sobre las contribuciones sindicales, que también terminó siendo aprobado.
“Estos boicots legislativos a menudo solo retrasan la adopción de un texto”, resume el **HuffPost** estadounidense. Las peripecias de los demócratas texanos han servido para movilizar a varias figuras demócratas a nivel federal para denunciar el **“gerrymandering”**. Los electos de Texas fueron recibidos por el gobernador de **Illinois**, J. B. Pritzker, un posible candidato presidencial de 2028, quien espera situarse “en el corazón de un combate nacional muy mediático”, según **MSNBC**.
Los demócratas texanos también han recibido el apoyo de **Gavin Newsom**, el gobernador de **California** y otro potencial candidato progresista para la **Casa Blanca**. Como señala **Texas Tribune**, no se limitó a denotar las maniobras de los republicanos en Texas, sino que también amenazó con operar su propio **“gerrymandering”** en represalias y para **desfavorecer** a los republicanos en las próximas elecciones de California. Otros gobernadores demócratas han lanzado amenazas similares.
Con la coyuntura actual, la situación política en Texas se convierte en un escenario clave para las próximas elecciones. Las estrategias de los demócratas no solo están afectando su estado, sino que también podrían tener repercusiones a nivel nacional. La lucha por la justicia electoral se convierte, por tanto, en un tema que trasciende las fronteras de Texas y se erige como un campo de batalla fundamental para el futuro político del país.





