
En el verano, millones de turistas caminan en el griego Santorini, uno de los lugares más idílicos del Mediterráneo, pero en el momento la mayoría de los habitantes quieren abandonar la isla lo más rápido posible. La tierra tiembla cada cinco minutos, pero todavía no hay daño importante. ¿Por qué se declaró el estado de emergencia y hay escenarios que también aplastan el turismo? Explica el ‘griego Fleming’ Bruno Tersago.
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