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En marzo de 2025, la visita del vice-presidente estadounidense JD Vance en la base de Pituffik fue percibida por Dinamarca y Groenlandia como una provocación.
Nueva Manera de Presencia Militar en Groenlandia
A medida que el enfoque internacional se centra en las tensiones en Irán, Estados Unidos fortalece sigilosamente su estrategia en el Ártico. Washington está en conversaciones con Dinamarca para expandir su presencia militar en Groenlandia, buscando establecer tres nuevas bases, según información del New York Times.
Instalaciones Históricas
Durante décadas, la presencia americana en la isla se limitó a la base de Pituffik. Sin embargo, los planes actuales apuntan a ampliar esta instalación en una región que los Estados Unidos consideran crucial desde el punto de vista geopolítico. Los nuevos sites propuestos incluyen Narsarsuaq y Kangerlussuaq, conocidos anteriormente por sus funciones estratégicas durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, respectivamente.
Narsarsuaq, situado en el sur de Groenlandia, alberga un puerto en aguas profundas, y Kangerlussuaq cuenta con una pista de aterrizaje para grandes aeronaves de transporte, haciéndolos atractivos para una nueva fase militar.
Competencia Geopolítica en el Ártico
La reducción de los casquetes polares está creando nuevas rutas marítimas, aumentando la competencia entre Estados Unidos, Rusia y China. Los oficiales militares estadounidenses argumentan que diversificar su red de bases permitirá anticipar estos cambios y mejorar la capacidad de respuesta en la región.
Declaraciones en el Congreso
El general Gregory Guillot expuso ante el Congreso la necesidad de crear “más puertos y aeródromos”, subrayando la importancia de contar con más puntos de apoyo logístico.
Implicaciones para Dinamarca
Para Dinamarca, la situación es delicada, ya que Groenlandia es un territorio autónomo bajo la corona danesa. Existe un acuerdo de defensa firmado en 1951 con Estados Unidos que otorga a Washington acceso militar significativo, limitando las opciones de Copenhague para oponerse a estas decisiones.
Recientemente, las tensiones han resurgido, reviviendo la controversia en torno a las declaraciones de Donald Trump sobre “tomar control” de Groenlandia, aumentando un clima de incertidumbre en torno a la soberanía danesa sobre la isla.





