
SEBASTIEN SALOM-GOMIS / AFP
Dos mujeres sostienen una pancarta durante una ceremonia de homenaje organizada en Nantes en apoyo al simpatizante de extrema derecha Quentin Deranque.
Raciales en Nantes
La noche del miércoles 18 de febrero en Nantes estuvo marcada por dos eventos opuestos y tensos, bajo la vigilancia de un gran despliegue policial. En primer lugar, unos 150 asistentes se congregaron frente a la basilica de Saint-Donatien, cerca de una estatua de Juana de Arco, a invitación del colectivo identitario Némésis. Este evento fue un homenaje a Quentin Deranque, un joven de 23 años, quien había fallecido una semana antes tras ser agredido por un grupo encapuchado en Lyon.
El homenaje a Quentin Deranque
Durante el acto, se llevó a cabo un minuto de silencio y una oración liderada por un sacerdote de la capilla tradicionalista del Cristo Rey. La portavoz local de Némésis, Mélissa, declaró: “Quentin amaba su país y sus valores”, insistiendo que “la extrema izquierda lo asesinó por eso”. Este tipo de discurso refleja la polarización creciente en la sociedad francesa.
Los hechos ocurridos en Lyon
Quentin Deranque se había visto envuelto en una “batalla” entre militantes de la ultraderecha y de la ultrizquierda durante un evento que presentaba a la eurodiputada LFI Rima Hassan. Según la información disponible, el joven fue atacado y quedó aislado de sus compañeros, lo que resultó en su trágico deceso.

SEBASTIEN SALOM-GOMIS / AFP
Policías enfrentan a manifestantes durante un evento organizado por la Asamblea Antifascista de Nantes.
La respuesta de la contra-manifestación antifa
Mientras tanto, en otro barrio de Nantes, se estaba llevando a cabo una contra-manifestación convocada por la Asamblea General Antifascista de Nantes. Los manifestantes gritaban consignas como “Aquí no hay lugar para los nazis”. Sin embargo, su protesta fue rápidamente disuelta por las fuerzas del orden, que habían prohibido cualquier reunión en esta zona debido al riesgo de enfrentamientos.
Tensiones entre ambas facciones
A pesar de que ambos eventos no se cruzaron físicamente, su cercanía geográfica contribuyó a una atmósfera de tensión en toda la ciudad. La Prefectura de Loire-Atlantique había justificado la prohibición de manifestaciones previas, argumentando que había posibilidades de enfrentamientos entre extremistas de ambos lados.
Conclusión: un escenario polarizado
Más allá del contexto inmediato de Nantes, la muerte de Quentin Deranque ha resonado profundamente en las redes sociales y en asociaciones identitarias, que denuncian lo que consideran un ataque de la ultraderecha. Por otro lado, los colectivos antifascistas se manifiestan contra la creciente influencia de estos grupos, rechazando cualquier intento de apropiación del discurso. La situación refleja un clima de polarización cada vez más agudo en Francia, capaz de movilizar a los radicales en múltiples frentes, poniendo de manifiesto una lucha ideológica que va más allá de las calles de Nantes.




