El gobierno marroquí ha lanzado recientemente una serie de medidas destinadas a promover la participación de los jóvenes en la política y a facilitar las reformas sociales en un contexto de creciente protesta juvenil desde finales de septiembre. Este enfoque busca abordar las demandas de la juventud que ha mostrado su descontento frente a la situación actual del país.
Después de que el Consejo de ministros aprobara el proyecto de ley de finanzas para 2026, el rey Mohammed VI se dirigió al Parlamento para presentar una serie de proyectos de ley orgánicos. Estas iniciativas tienen como objetivo modernizar la vida pública y fortalecer la participación ciudadana, según un comunicado del gabinete real publicado por la agencia oficial marroquí MAP.
Una de las propuestas más destacadas consiste en simplificar las condiciones de candidatura para los jóvenes menores de 35 años, con el fin de que se integren en el ámbito político. Esto incluye la oferta de ayudas que cubrirían hasta el 75% de los gastos de campaña electoral, según se detalla en el comunicado.
Otra iniciativa relevante busca modernizar los partidos políticos, promover la transparencia y fomentar la participación activa de mujeres y jóvenes en su creación y gestión.
Adaptarse a las “mutaciones” de la sociedad
Estas reformas se alinean con la intención del gobierno de fortalecer la acción partidaria en Marruecos, adaptándose así a las profundas transformaciones sociales que está viviendo el país.
El gabinete ha destacado que estas propuestas continúan el discurso del trono de julio pasado, cuando el rey Mohammed VI advirtió sobre la necesidad de evitar un “Marruecos a dos velocidades” y la urgencia de implementar programas de desarrollo territorial.
Además, el soberano instó al gobierno a que se aprobasen estas reformas antes de finalizar el año 2025. La convocatoria a la acción ocurre en un entorno marcado por las manifestaciones del colectivo de jóvenes GenZ 212, que demandan cambios en los sectores de salud y educación, así como un esfuerzo contra la corrupción y un relevo generacional en la política.
“Esfuerzo presupuestario”
En este contexto, el gobierno también ha anunciado un esfuerzo presupuestario significativo para 2026, enfocándose en los ámbitos sociales. Se destinarán 140 mil millones de dirhams (alrededor de 12,9 mil millones de euros) a la salud y la educación, lo que permitirá la creación de más de 27,000 puestos de trabajo en ambos sectores.
Entre las iniciativas, se contempla la inauguración de nuevos Centros Hospitalarios Universitarios en Agadir y Laâyoune, así como la renovación de 90 hospitales. En el área educativa, el gobierno pretende acelerar la reforma del sistema escolar, promoviendo la enseñanza prescolar y mejorando la calidad educativa.
Se prestará especial atención a las regiones más desfavorecidas, como las zonas montañosas y oasis, así como al desarrollo sostenible del litoral y la ampliación del programa de modernización de los centros rurales.
A pesar de las iniciativas anunciadas, las desigualdades sociales siguen siendo un desafío crítico. Marruecos presenta marcadas disparidades regionales y persiste un notable desbalance entre los sectores público y privado. Según cifras oficiales, el déficit educativo contribuye en un 47.5% de los casos de pobreza, a pesar de que la tasa general de pobreza ha descendido del 11.9% en 2014 al 6.8% en 2024.
El compromiso del gobierno marroquí de integrar a los jóvenes en el panorama político y mejorar los sectores sociales destaca la relevancia de estas reformas en la búsqueda de un equilibrio social y una representación más equitativa en la vida pública. Las medidas anunciadas están alineadas con las demandas contemporáneas de la juventud, que ha exigido un cambio significativo en el sistema gobernante y una atención prioritaria a los problemas que les afectan directamente. La implementación exitosa de estas propuestas podría marcar un punto de inflexión en la política marroquí y el futuro del desarrollo social en el país.
General
