
Tendencias en la moda: El sostenedor como prenda exterior
La industria de la moda está en constante evolución, y uno de los eventos más esperados de cada año es la Fashion Week de París. Este año, se ha observado una tendencia fascinante que está irrumpiendo en las pasarelas y en la cultura popular: el sostenedor como prenda de ropa exterior. En el último desfile de Vaquera, por ejemplo, se presentó esta nueva forma de vestir que invita a redefinir los límites de la moda contemporánea.
SAVIKO/Gamma-Rapho via Getty Images
Le soutien-gorge se porte désormais, comme au défilé Vaquera, à l’extérieur.
La colección primavera-verano 2026 de Courrèges no se quedó atrás, presentando brassieres semifinalmente transparentes que complementan a la perfección otras prendas. En este contexto, es evidente que el sostén ha evolucionado de ser un mero accesorio a convertirse en un elemento prominente en el atuendo femenino. La brassière ya no oculta, sino que exhibe.
Una revolución en la pasarela
El fenómeno que estamos presenciando va más allá de las pasarelas de París, extendiéndose a capitales de la moda como Londres, Nueva York y Milán. Recientes desfiles han mostrado a modelos ataviados con sostenedores que brillan bajo las luces del escenario, como el espectacular look presentado por Alexi Consani en el desfile de Versace. A medida que esta tendencia se desplaza a la cultura popular, figuras influyentes como Addison Rae y la rapera Doechii han sido vistas luciendo estas prendas de forma audaz.

Victor VIRGILE/Gamma-Rapho via Getty Images, Givenchy, Courreges
De gauche à droite : Dries Van Noten, Givenchy, Courrèges.
El uso del sostén como prenda exterior no es solo un capricho estético; también está conectado con un cambio cultural más amplio. De acuerdo con Vogue, los sostenes han sido utilizados por diversas artistas como símbolo de poder y autenticidad, un hecho que no se había aprovechado plenamente hasta ahora. Esta tendencia desafía no solo normas de vestimenta, sino también ideas preconcebidas sobre la feminidad.
Las celebridades lideran la tendencia
Ciertamente, no podemos hablar de esta revolución sin mencionar a las celebridades que han impulsado su adopción. Desde que varias estrellas han comenzado a llevar sostenedores en sus presentaciones en festivales y alfombras rojas, esta moda ha comenzado a ser cada vez más aceptada por el público en general. La popularidad de estas prendas ha trascendido, convirtiéndose en un símbolo de audacia y confianza.
El impacto de esta tendencia también ha sido evidenciado en reportajes de revistas de moda como el British Vogue, donde figuras como Michaela Coel han sido vistas luciendo bralette de encaje, elevando el sostenedor a un nivel de sofisticación que no se había considerado antes. La intersección del arte, la moda y la autoexpresión ha dado un nuevo significado a lo que significa ser femenina.
Las limitaciones de esta tendencia
Sin embargo, no todo es color de rosa en este nuevo paradigma. Si bien la moda ha empezado a abrazar el sostén como prenda externa, muchas mujeres aún enfrentan estigmas y prejuicios. La industria de la moda le ha dado un refrescante giro a lo que fue en el pasado un símbolo de moralidad y restricción. Aun así, persisten las preocupaciones sobre la aceptación de diferentes tipos de cuerpos, especialmente para aquellas con pechos considerados “más generosos”.
Además, aunque el uso de sostenedores como atuendos principales puede estar en boga, también se plantea la posibilidad de una hiper-visualización o objetivación de la figura femenina. ¿Este nuevo enfoque realmente celebra la autoexpresión, o simplemente altera el contexto en el que se percibe la feminidad?
Es crucial contemplar estos aspectos al navegar en la nueva moda del sostén como prenda exterior. La historia del sujetador, desde sus humildes inicios hasta su actual omnipresencia en la alta moda, refleja un cambio significativo en la forma en que las mujeres se ven a sí mismas y cómo desean ser vistas.
En conclusión, la tendencia de usar sostenedores como piezas de ropa exteriores representa una evolución significativa en la industria de la moda, un movimiento respaldado tanto por celebridades como por diseñadores. Esta aventura audaz no solo desafía normas estéticas, sino que también abre un debate sobre la autoaceptación y la autoexpresión en un mundo que aún lucha con sus propios ideales de belleza.



