
Ayer Drouwenerzand y Westerbergen se centraron en Halloween.
A los niños de hasta 12 años se les permitió entrar al parque de atracciones vestidos de terror. Allí pudieron, entre otras cosas, ahuecar una calabaza y admirar una casa de Halloween.
En Westerbergen los turistas también podrán disfrazarse y disfrutar de un espectáculo de láser y una aventura teatral.
El fotógrafo de RTV Drenthe, Kim Stellingwerf, tomó las siguientes fotografías:
