
ALAIN JOCARD / AFP
Au procès libyen en appel, les familles des morts de l’attentat du DC-10 d’UTA en 1989 ont exprimé leur colère envers Nicolas Sarkozy et ses coprévenus, ce mercredi 1er avril.
El reciente juicio en apelación en Francia ha llevado a las familias de las víctimas del atentado al DC-10 de UTA, ocurrido en 1989, a manifestar su profunda ira hacia el expresidente Nicolas Sarkozy. Con 36 años de dolor acumulado, estas familias han expuesto su descontento en la corte, enfatizando la traición de la memoria de sus seres queridos.
Los testimonios que atraviesan el silencio
En esta última jornada de la tercera semana de juicio, once mujeres y un hombre han tomado la palabra ante los jueces en París. Con una claridad desgarradora, expresaron su desconcierto por las reuniones secretas que se llevaron a cabo en 2005 entre colaboradores cercanos a Sarkozy y Abdallah Senoussi, el cuñado de Muamar Gadafi, responsable del atentado que arrasó sus vidas.
Denuncias escalofriantes
«El desierto del Ténéré está empapado con la sangre de 170 personas asesinadas por Senoussi. Este mismo Senoussi fue recibido por Guéant y Hortefeux. Nadie puede creer que ustedes no lo sabían», acusó Maryvone Raveneau. Sentado a pocos metros, Sarkozy tomaba notas, mientras la indignación de las víctimas resonaba en la sala.
Memoria y justicia en juego
Las conocidas como «las chicas del DC-10», asociación que agrupa a las familias de las víctimas, sienten que su sufrimiento ha sido relegado en nombre de la razón de Estado y de la reconciliación entre Francia y Libia. Ellas afirman que la memoria de los fallecidos ha sido despreciada.
Reacciones ante el juicio
Con el eco de la reciente condena de Sarkozy en mente, las familias expresaron su asombro ante el «diluvio mediático» que rodeó al expresidente. «Nos sentimos muy solos. El Estado debe proteger y acompañar», afirmaron, resaltando su sentimiento de abandono.
El voto de confianza que se volvió traición
Maryvone, viuda del piloto del vuelo UTA 772, se dirigió directamente a Sarkozy: «En 2007 voté por usted, confié en usted». Aumentando la intensidad de su discurso, insistió en que el antiguo presidente debió haber estado al tanto de las reuniones clandestinas con Senoussi.
Reuniones que condenan
Las conversaciones realizadas en Libia entre Guéant, Hortefeux y Senoussi son el núcleo de las acusaciones que rodean el financiamiento libio para la campaña presidencial de Sarkozy en 2007. Este escándalo ha llevado al exmandatario a recibir una condena de cinco años de prisión, con la defensa clamando que fueron engañados por Senoussi.
Conclusión: la búsqueda de la verdad
A medida que avanza el juicio, el sufrimiento de las víctimas resuena con la fuerza de un reclamo de justicia. Las palabras de Maryvone y otros familiares no solo reclaman un reconocimiento, sino también la búsqueda de la verdad que han anhelado durante más de tres décadas. La lucha por la memoria se convierte en una batalla por la justicia que aún está lejos de ser concluida.



