
## Miles de manifestantes marchan por el clima en Belém
El 15 de noviembre se llevó a cabo una histórica marcha por el clima en Belém, Brasil, donde miles de manifestantes se unieron para exigir acciones concretas contra las energías fósiles. Esta manifestación tuvo lugar en el marco de la COP30, una conferencia que busca abordar la crisis climática global.
### Contexto de la manifestación
Esta es la primera vez desde 2021 que la sociedad civil puede manifestarse sin temor a represalias. Las últimas tres conferencias tuvieron lugar en países donde las ONG no se sentían seguras, como Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Azerbaidján, y los activistas temían arrestos arbitrarios fuera del recinto protegido por las Naciones Unidas.
Txai Surui, una de las líderes indígenas más prominentes de Brasil, enfatizó la importancia de cumplir las promesas climáticas ya realizadas y de evitar cualquier retroceso en esta conferencia histórica. “Estamos aquí para defender el clima. Hoy vivimos un masacre, nuestra selva está siendo destruida. Queremos hacer oír nuestra voz desde el Amazonas”, comentó Benedito Huni Kuin, un activista indígena del pueblo Huni Kuin.
## La marcha y los objetivos
La “marcha mundial por el clima” recorrió alrededor de 4,5 kilómetros en una ciudad de 1,4 millones de habitantes, deteniéndose a pocas calles del sitio de la COP30, que era resguardado por militares y vallas. La presión sobre los negociadores climáticos es alta, ya que la presidencia brasileña de la conferencia debía presentar los resultados de sus consultas sobre temas cruciales como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el financiamiento climático para países vulnerables y las barreras comerciales.
### Expectativas para la COP30
Un consenso entre los 200 países participantes es fundamental para el éxito de la COP30, que culminará el 21 de noviembre. Los países deben llegar a un acuerdo sobre objetivos ambiciosos y sobre cómo financiar la transición hacia fuentes de energía más limpias. Esto es especialmente relevante en el contexto de la Amazonía, que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la crisis climática.
La participación activa de las comunidades indígenas y la sociedad civil es crucial en este proceso. Con el Amazonas como centro de atención, es imperativo que se escuchen y atiendan las voces de quienes viven y dependen directamente de estos ecosistemas.
## Conclusión
La reciente marcha en Belém no solo representa un llamado a la acción, sino también un símbolo de resistencia y esperanza en la lucha contra el cambio climático. La comunidad internacional necesita escuchar estos mensajes y actuar de manera efectiva y urgente. A medida que se acerca la fecha límite de la COP30, la claridad en las propuestas y el compromiso auténtico será vital para fortalecer la lucha por un futuro sostenible.
La presión está en los líderes globales y la manifestación en Belém ha sentado un precedente para la defensa del clima y los derechos de las comunidades afectadas. Es una oportunidad única para que la voz de la ciudadanía tenga un impacto real en las decisiones que definirán el futuro del planeta.



