
Halloumi en un restaurante de Paphos, Chipre – Enero 2026. (Créditos: JAKUB PORZYCKI / NurPhoto vía AFP)
La amenaza del halloumi chipriota
La producción de halloumi, uno de los quesos más emblemáticos de Chipre, enfrenta una grave crisis debido a la propagación de la fiebre aftosa entre los ovinos. Esta situación ha puesto en alerta a toda la industria, ya que se teme que el suministro de leche se vea comprometido, poniendo en riesgo la continuidad de este importante producto.
¿Qué es la fiebre aftosa?
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los animales de pastoreo, causando llagas dolorosas en la boca y entre los pies. Aunque no representa un peligro para la salud humana, su impacto en el ganado es devastador. Esta enfermedad puede propagarse a través de vehículos, ropa y productos derivados de animales infectados, lo que la convierte en un desafío serio para el control veterinario.
Situación actual en Chipre
Desde mediados de febrero, Chipre ha estado lidiando con un brote de fiebre aftosa que ha obligado a las autoridades a implementar medidas drásticas. Los ganaderos han tenido que sacrificar a parte de su ganado para detener la propagación. Esta acción, similar a lo que se ha visto en otros países como Francia para contener la dermatose nodular bovina, ha alertado a los productores de halloumi sobre el futuro de su negocio.
La enfermedad ha ingresado al sur de la isla desde el norte, que se encuentra bajo control turco, obligando a las autoridades a aplicar recomendaciones de la Unión Europea. Esto incluye confinamiento, prohibiciones de movimiento de personas y animales, y estrictas medidas de bioseguridad.
Impactos económicos en la producción de halloumi
Politicamente hablando, el halloumi no es solo una delicia local; también es un pilar económico fundamental. Aproximadamente el 80% de la leche producida en Chipre se destina a este queso. La preocupación principal entre los productores es que, si el virus se extiende por toda la isla, el abate de animales podría interrumpir gravemente el suministro de leche.
De acuerdo a cifras recientes, más de 22,000 ovejas y cabras, junto a mil setecientas doce vacas, han sido sacrificadas desde el inicio del brote. Michalis Koullouros, representante de los productores de queso de Chipre, ha manifestado su inquietud, señalando que la salud de la industria está en juego.
Consecuencias para el mercado
La crisis no solo afecta a los productores, sino que también tiene implicaciones más amplias en el comercio. Los grandes productores de lácteos tienen contratos con cadenas de distribución, y una escasez en las entregas podría llevar a los minoristas a reemplazar el halloumi por productos competidores. Esto podría dificultar el retorno del queso chipriota a los estantes en el futuro.
La situación se complica aún más porque el inicio de la primavera y el verano son la temporada alta de consumo de halloumi. La demanda está en su punto máximo, pero el abastecimiento podría no ser suficiente para satisfacerla.
Conclusión
La producción de halloumi enfrenta un futuro incierto debido a la fiebre aftosa. Con un impacto significativo en la economía local y en la cultura chipriota, es crucial que las autoridades y los productores trabajen juntos para mitigar esta crisis. La resiliencia de esta industria dependerá de su capacidad para enfrentar este desafío y proteger tanto a los animales como a la producción nacional de queso.



