
Magda Ehlers / Pexels
La Chine encourage désormais sa population à hacer más hijos. (foto de ilustración)
Una Medida Radical para Aumentar la Natalidad
China implementará a partir del 1 de enero de 2026 una nueva política que gravará los métodos anticonceptivos por primera vez en más de tres décadas. Esta decisión surge en un contexto donde el país ha visto un notable descenso en su tasa de natalidad, con un registro de solo 9.5 millones de nacimientos en 2024, en comparación con los 14.7 millones de 2019.
Según un informe de Sky News, la nueva normativa aplicará un impuesto del 13% sobre los productos anticonceptivos, generando críticas y burlas en las redes sociales chinas. A medida que la población de la nación asiática alcanza alrededor de 1.141 millones, las autoridades están buscando revertir la tendencia de declive poblacional, especialmente después de ser superadas por India en términos de población desde 2023.
Impacto y Reacciones
Expertos en demografía han expresado su preocupación ante las posibles consecuencias de esta medida. La imposición de un impuesto sobre los anticonceptivos podría resultar en un incremento de embarazos no deseados y una mayor propagación de enfermedades de transmisión sexual. Qian Cai, especialista en demografía de la Universidad de Virginia, afirma que una tasa de impuestos del 13% no influenciará a parejas que ya han decidido no tener hijos o no tener más.
Historias del Pasado
La reciente decisión se enmarca en un contexto histórico donde el Partido Comunista Chino limitó la natalidad, prohibiendo a las parejas tener más de un hijo desde 1980 hasta 2015. Esta política draconiana tuvo repercusiones graves, incluyendo abortos forzados y la privación de ciudadanía para hijos de parejas que sobrepasaban el límite establecido. En la última década, el gobierno comenzó a flexibilizar su política, permitiendo hasta dos hijos y finalmente tres en 2021.
Perspectivas Futuras
La medida de gravar los anticonceptivos ha sido vista por algunos como una “decisión lógica,” según Yi Fuxian, científico de la Universidad de Wisconsin-Madison. Este cambio de enfoque va de la restricción a la promoción de la natalidad, un giro radical en la política demográfica china. Mientras algunos definen esta nueva política como un regreso a “métodos normales”, otros la critican, enfatizando que los costos de educar a un hijo son mucho mayores que el gasto adicional en anticonceptivos.
Con el debate en curso y la creciente presión sobre el sistema social, China se enfrenta a un desafío monumental: equilibrar el crecimiento demográfico con el desarrollo sostenible, en un mundo donde las decisiones familiares son cada vez más complejas.




