
Meesseman, de Ypres, ofreció una temporada impresionante con el Opet Turkish Fenerbahçe. Ella registró un promedio de 17.0 puntos, 6.3 rebotes y 4.6 asistencias por partido, lo que resultó en una eficiencia de rendimiento de 22.8. Con este tercer título de MVP consecutivo, Meesseman confirma su estatus como uno de los mejores jugadores en la historia del baloncesto femenino europeo. Nadie le dijo nunca.
En su palabra de agradecimiento, Meesseman enfatizó la importancia de sus compañeros de equipo: “Estoy rodeado de grandes compañeros de equipo. Es un placer trabajar con ellos y me gustaría compartir esta actuación con ellos. Si no estás contento de dónde estás, no puedes lograr nada”.

