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Adriana Smith, una estadounidense de 30 años, fue declarada en estado de **muerte cerebral** y fue mantenida artificialmente con vida hasta el nacimiento de su bebé, en virtud de una **ley anti-aborto** en el estado de Georgia.
Una **ley anti-aborto** ha causado una gran controversia en **Georgia**, Estados Unidos, tras el nacimiento de un **nacido prematuro** que salió del vientre de una madre mantenida viva contra la voluntad de su familia.
Adriana Smith había sido declarada en estado de **muerte cerebral** en febrero del presente año, luego de que se le descubrieran varios **coágulos sanguíneos** en el cerebro. Debido a su embarazo, el personal médico del **hospital universitario de Emory** en Atlanta se vio obligado a mantenerla con asistencia respiratoria hasta el nacimiento del niño, conforme a la ley anti-IVG.
Esta ley, conocida como **Living Infants Fairness and Equality**, fue ratificada en 2019 y estipula que el aborto en Georgia no puede realizarse si el feto tiene un **latido** detectable, salvo en casos de emergencia médica, embarazo “médicamente innecesario”, o en situaciones de violación o **incesto**.
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“Debimos haber tenido la opción”
Adriana Smith estaba embarazada de **nueve semanas** cuando se tomó la decisión de mantenerla artificialmente **viva**. Su hijo nació prematuramente, a través de una cesárea de emergencia, cuatro meses más tarde, tal como informaron el 18 de junio tres parlamentarios demócratas que abogan por los **derechos de las mujeres**.
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April Newkirk, madre de Adriana Smith, denunció en mayo ante los medios de comunicación la falta de opciones impuestas a su familia. “No estoy diciendo que hubiéramos optado por interrumpir su embarazo, pero lo que digo es que **debimos** haber tenido la opción”.
Su nieto, llamado **Chance**, nació con graves complicaciones y actualmente se encuentra en una unidad de **cuidados intensivos neonatales**. En su última declaración, April Newkirk indicó que su hija sería desconectada el 17 de junio.
Un vacío legal que deja a “los médicos en la incertidumbre”
Esta historia ha generado un fuerte **descontento** en el país, especialmente entre las asociaciones y los demócratas que critican las consecuencias de las políticas anti-aborto y lamentan que Adriana Smith, una joven **mujer negra**, no haya sido tomada en serio por los médicos desde un principio.
Según algunos, la ley anti-aborto de Georgia no debería aplicarse a esta situación en particular. “La falta de un **asesoramiento jurídico** formal o de directrices sobre los procedimientos judiciales deja a las familias y a los médicos en un estado de incertidumbre”, reprimió el martes pasado las tres representantes, Nikema Williams, Ayanna Pressley y Sara Jacobs, quienes presentaron una resolución al respecto.
La situación de Adriana ha suscitado un debate intenso sobre los **derechos reproductivos** y las implicaciones de las leyes que restringen el acceso al aborto. Muchos argumentan que estas leyes deben reevaluarse para proteger no solo a los fetos, sino también a las **madres** en situaciones complejas como la de Adriana. En un país donde los derechos reproductivos son cada vez más cuestionados, la historia de Adriana Smith será recordada como un trágico recordatorio de las **consecuencias** de la política en las decisiones **médicas** y personales.




