
En Bélgica, Stefanie Sander, enfermera a domicilio y elegida de un partido de extrema derecha, ha llevado un estilo de vida lujoso en los últimos años. Está acusada de haber malversado millones de euros.
### Un escándalo que estremece a Bélgica
Desde hace varias semanas, un caso ha ocupado los titulares en Bélgica. Stefanie Sander, enfermera a domicilio y concejala municipal de Houthulst por el partido de extrema derecha Vlaams Belang, fue detenida el 17 de noviembre. La justicia belga sospecha que esta funcionaria de Flandes occidental ha organizado un fraude masivo contra el Instituto Nacional de Seguro de Enfermedad y Discapacidad (Inami), equivalente a la Seguridad Social en Bélgica.
### Actividades sospechosas y estilo de vida ostentoso
Se alega que Sander facturó hasta 90 prestaciones diarias desde 2017, mientras que sus colegas normalmente reportan un máximo de 15. Las autoridades llevaron a cabo registros en Houthulst, donde se incautaron de 11 vehículos de lujo, incluyendo una Porsche Cayenne, seis motocicletas, propiedades lujosas, dinero en efectivo y varios viajes.
### Fraude social: “Un detrimento para la sociedad”
Según el Ministerio Público, las enfermeras independientes deben declarar sus servicios a la Inami para poder recibir pagos por parte de las mutualidades. “Cuando una enfermera declara prestaciones que no se han realizado o exagera servicios para reembolsos, se comete fraude social al costo de la sociedad”, advierte la representante del ministerio.
Stefanie Sander, de 42 años, ha sido acusada de declarar prestaciones ficticias y se estima que ha percibido millones de euros de manera fraudulenta. En un giro dramático, se le ha ordenado reembolsar 1,7 millones de euros a la Inami. Tras ser interrogados, ella y su pareja fueron presentados ante un juez, quien decidió mantener a Sander en prisión preventiva.
### El dilema de un partido contra los “profiteurs”
Lo irónico del caso es que el Vlaams Belang, el partido del que forma parte Sander, es conocido por criticar a aquellos a quienes consideran “profiteurs” (aprovechados). La enfermera ha negado cualquier fraude y, en defensa, admitió que podría haber declarado algunos casos de servicios menores, como un lavado de un paciente “que realmente solo consistió en limpiar su espalda”.
El partido decidió suspenderla, aunque se había informado de los rumores de fraude antes de las elecciones municipales de octubre de 2024.
### Testimonio y defensa legal
En sus declaraciones, Sander argumentó que algunas de sus jornadas comenzaban a las 4:30 de la mañana y finalizaban a las 11 de la noche. Su abogado, Me Kris Vincke, ha estado pidiendo su liberación bajo un régimen de control electrónico. La defensa argumenta que Sander ha sufrido mucho debido a la atención mediática y espera que en algún momento pueda disfrutar de un poco de tranquilidad. Sin embargo, su carrera como enfermera a domicilio parece haber llegado a su fin.
Esta situación plantea serias dudas sobre la ética en el manejo de fondos públicos y destaca la compleja relación entre política, profesión y fraude social en Bélgica.



