
La Isla Energy, que tiene que conseguir electricidad de los molinos de viento en el mar, ahora costaría 7 mil millones de euros. Según el Creg, esto no se debe solo al aumento de los costos del material y las estrictas cadenas de suministro. Elia optó por la corriente continua y acumuló márgenes de seguridad más grandes de lo necesario. Según el Creg, es mejor que los consumidores construyan una isla más pequeña con dos parques eólicos.
