
El campeón belga tuvo que retirarse el domingo durante el cross del Mundial en Namur. Tiró la toalla en la tercera vuelta, en un momento en el que ya estaba muy por detrás de los líderes. Ahora parece que Iserbyt vuelve a sufrir el síndrome piriforme, un nervio pinzado en la pierna izquierda. Según su equipo, el problema volvió a surgir después del ciclocross X20 en Herentals. Terminó quinto el pasado sábado.
Iserbyt, de 27 años, lleva unos tres años luchando contra esta lesión, que ocasionalmente aflora. “Ahora es especialmente importante hacer ejercicios con el fisioterapeuta y evitar esfuerzos extenuantes. Especialmente caminar cuesta arriba influye en el dolor de los nervios”, dice Iserbyt, que el lunes por la mañana acudió al hospital para una revisión.

