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Le jihadiste français Sabri Essid, présumé mort en Syrie, a été condamné ce vendredi 20 mars par défaut à la réclusion criminelle à perpétuité à Paris. (Photo du 10 mars 2015 diffusée par le groupe État islamique)
Condamnación de Sabri Essid: Un hecho sin precedentes
Después de un juicio que se prolongó por cinco días, el jihadista francés Sabri Essid ha sido declarado culpable de genocidio, crímenes contra la humanidad y complicidad en estos delitos. Esta sentencia, emitida el 20 de marzo de 2023 en París, se refiere a su participación en la persecución sistemática de la minoría religiosa yazidí en la región irako-siria durante la década de 2010.
El papel de Essid en el genocidio yazidí
El presidente del tribunal, Marc Sommerer, destacó que Essid “formó parte del genocidio perpetrado por el Estado Islámico”, subrayando que se integró en una “cadena criminal” donde se compraban y revendían a numerosas víctimas yazidíes. La corte subrayó que este grupo religioso fue claramente “objetivo del EI debido a su fe”.
La explotación sexual y la esclavitud de las mujeres yazidíes
Nacido en Toulouse en 1984 y conocido como Abou Dojanah al-Faransi en Siria, Essid ha sido una figura prominente del jihadismo francés. Se le ha relacionado con los hermanos Clain, quienes se hicieron famosos por reivindicar los atentados del 13 de noviembre de 2015 en Francia.
La acusación lo responsabilizó de participar en la “política de esclavitud” de los yazidíes, considerados por el EI como herejes. Desde 2014 hasta 2016, Essid adquirió múltiples cautivas en los mercados de esclavitud y las sometió a abusos sexuales.
Durante el juicio, dos mujeres yazidíes, una de las cuales fue víctima directa de sus abusos, compartieron su desgarradora experiencia: capturadas durante el ataque al Monte Sinjar en 2014, fueron separadas de sus esposos, muchos de los cuales fueron asesinados, y vendidas como esclavas, sufriendo violencia sexual a diario.
Una necesidad de justicia
La representante del Ministerio Público observó que “las violencias sexuales fueron una parte crucial de la política de destrucción de los yazidíes”. Aunque Essid no fue señalado como un ideólogo de esta exterminación, su participación fue activa y violenta.
El jihadista se trasladó a la zona irako-siria a principios de 2014 con su esposa y sus hijos. Se presume su muerte en 2018, aunque persisten dudas sobre este extremo, como lo manifestó su esposa durante el juicio.
Un hito legal en Francia
Esta sentencia representa el primer juicio del género en Francia. A pesar de que varios miembros del EI han sido condenados en Europa por genocidio contra los yazidíes, esta es la primera vez que se lleva a cabo en Francia.
La abogada general enfatizó la importancia de “lograr una verdad judicial por las víctimas y para la historia”. Las partes civiles señalaron que era crucial contar su historia, sin importar el costo, porque “es esencial que quienes cometieron estos crímenes sean llevados ante la justicia”.
En un contexto donde los crímenes contra la humanidad son cada vez más relevantes, este caso sienta un precedente importante y refuerza la necesidad de actuar en favor de la justicia y la verdad.




