
El juez le da a un hombre de 25 años de Emmer-Compascuum una última oportunidad por comportamiento de conducción que pone en peligro su vida en la N34 y la A28. “Por lo que a mí respecta, ahora no irás a la cárcel. La próxima vez será diferente”, le dijo el juez al emocionado veinteañero.
Según el fiscal, el hombre hizo cosas ‘muy raras’ en el tráfico el 5 de diciembre de 2022 y el 22 de enero de este año. “Muy peligroso también”. En ambas ocasiones el conductor había consumido una cantidad importante de cocaína. Condujo a más de 200 kilómetros por hora por la N34, donde la velocidad máxima es 100 kilómetros por hora. Con frecuencia tomaba el lado equivocado de la carretera.
El hombre tomó una salida en dirección contraria cerca de Zuidlaren. Un coche que venía en sentido contrario tuvo que desviarse. El hombre giró hacia la izquierda. Allí también los coches que encontró se estrellaron contra el arcén. Al final, en diciembre la policía detuvo al hombre cerca de Zuidlaren y le retiró el permiso de conducir.
En enero, el Emmer-Compascumer se salió de la carretera después de un viaje loco similar en el Dijk entre Annen y Zuidlaren. El conductor sufrió una fractura de mandíbula. El hombre tuvo suerte de no haber involucrado a otros usuarios de la vía en el accidente, dijo el fiscal. Encontró que estaban probados la conducción peligrosa, la conducción bajo los efectos del alcohol y la conducción con el permiso de conducir revocado.
Graves infracciones de tráfico en las que puso en peligro la vida de otros usuarios de la vía, afirmó el fiscal. Exigió una prohibición de conducir durante doce meses, de los cuales nueve meses eran condicionales, una pena de prisión suspendida de seis semanas y noventa horas de servicio comunitario. El hombre tendría que pagar una multa de 1.000 euros por infracción. Todavía estaba en libertad condicional por una sentencia de prisión suspendida de una semana, que también tendría que cumplir.
El juez sólo tuvo más en cuenta las circunstancias personales del hombre. El Emmer-Compascumer hace todo lo posible para deshacerse de su adicción a las drogas y encaminar su vida. El juez amplió el período de prueba de la pena pendiente, por lo que el hombre no tendrá que cumplir esa semana. La prohibición de conducir es de 22 meses, pero totalmente condicional. La multa se redujo a 500 euros. El resto corresponde a la exigencia del fiscal.
