
Esta mañana en el mercado no se habla de otra cosa: de los disturbios que estallaron anoche en la plaza. Se lanzaron fuertes fuegos artificiales, se prendió fuego a un tranvía y se arrojaron piedras a la policía. El silencio se volvió más tranquilo alrededor de las 22.00 horas tras la intervención de la Unidad Móvil.
“Vandalismo sin sentido”
Las opiniones en el barrio sobre lo ocurrido ayer están divididas. “Me da rabia cuando arruinan tu calle en el barrio donde creciste”, dice un vecino que prefiere permanecer en el anonimato. “Escuché fuegos artificiales que nunca antes había oído. Explosiones realmente enormes”, dice otro.
Pero también hay comprensión. Alguien señala la distorsión de la imagen que rodeó el partido Ajax-Maccabi Tel Aviv la semana pasada. “No apruebo la violencia, pero respondieron a lo que estaba pasando en el centro”, dijo un residente. Se pregunta por qué no se prestó más atención al papel de los partidarios de Maccabi en la violencia que siguió contra ellos.
