
Los turistas pueden resultar molestos, pero Berlín se beneficia de sus numerosos huéspedes Foto: alianza de imágenes/dpa | Sebastián Gollnow
Por Johannes Malinowski
El turismo en Berlín continúa en auge. Un comentario del editor de BZ, Johannes Malinowski.
Los berlineses siempre han tenido una relación dividida con el turismo.
Molestas maletas con ruedas retumbando sobre los adoquines, patinetes eléctricos en las aceras, autocares bloqueando los carriles bici. Nuestros huéspedes a veces exigen mucha tolerancia.
Y aún así: la noticia de que el número de pernoctaciones en hoteles está aumentando es buena. Los turistas no sólo dan vida a la ciudad, sino que también generan ingresos.
Animan el Kudamm y pasan un buen rato en los restaurantes de nuestra ciudad. Esto significa empleos en las industrias de restauración y servicios. Y por último, pero no menos importante, los ingresos fiscales para nuestra ciudad.
El hecho de que Berlín sea un imán para gente de todo el mundo debería enorgullecernos.

