
BRENDAN SMIALOWSKI / AFP
El último tratado de desarme nuclear que une a EE.UU. y Rusia expiró el 5 de febrero.
• El tratado nuclear “New Start” ha expirado, despertando temores sobre la proliferación nuclear y una nueva carrera armamentista.
• El desarrollo del arsenal nuclear chino también altera el escenario global.
• Francia y EE.UU. buscan reforzar su cooperación en respuesta a estas amenazas.
El fin de un tratado crucial
La expiración del tratado “New Start”, el último de desarme nuclear entre EE.UU. y Rusia, marca un momento crítico en la historia del control de armamentos, especialmente después de la Guerra Fría. Este tratado, firmado en 2010, limitaba ambos arsenales nucleares, restringiendo a cada parte a 800 lanzadores y 1550 ojivas. Su final genera preocupaciones sobre una incontrolable carrera armamentista y aumenta la inseguridad en Europa, donde los riesgos geopolíticos son altos.
Consecuencias del fin del tratado
El impacto en la seguridad global
La desaparición de “New Start” puede agravar el peligro de proliferación nuclear. Expertos advierten que sin un marco regulador, la posibilidad de que EE.UU. y Rusia reanuden la producción de armas nucleares es alta, lo que podría desestabilizar el equilibrio global.
La guerra en Ucrania y la tensión internacional
La guerra en Ucrania ha complicado el ámbito del desarme. Rusia já había comenzado a suspender inspecciones y a criticar las acciones de EE.UU. en la región. Esta tensión contribuyó a la percepción de que el tratado estaba bajo amenaza.
La amenaza emergente de China
Uno de los elementos más preocupantes es el rápido crecimiento del arsenal nuclear chino. Aunque el número actual de armas nucleares es más bajo en comparación con EE.UU. y Rusia, su expansión es significativa. Las tensiones entre potencias nucleares amenazan con alterar el balance estratégico.
Reacciones a nivel europeo
La seguridad de Europa se ve especialmente comprometida, dado que muchos países dependen del paraguas nuclear estadounidense. La proximidad de misiles rusos a Europa intensifica esta vulnerabilidad. Como respuesta, Francia y el Reino Unido han comenzado a coordinar sus capacidades nucleares, aunque esto no sustituye un tratado formal.
Perspectivas del futuro
A pesar de las preocupaciones sobre una posible guerra nuclear, la mayoría de los expertos coinciden en que tal conflicto sigue siendo poco probable gracias a la disuasión mutua. Sin embargo, la falta de diálogos formales sobre el desarme podría llevar a una escalada de tensiones y a un futuro incierto.
En resumen, el fin de “New Start” no solo es un revés para el desarme nuclear, sino que también plantea desafíos complejos en un mundo cada vez más volátil donde las potencias nucleares juegan un papel crucial.




