
El equipo italiano de relevos de biatlón tuvo un día oscuro el viernes en Ruhpolding y solo terminó en el puesto 18 después de un fracaso total. Los responsables asumieron la responsabilidad del desastre y posteriormente pidieron disculpas públicamente.
La carrera de relevos del viernes en Ruhpolding prácticamente terminó para el equipo italiano tras el primer tiroteo. A pesar de tres rondas libres, Elia Zeni, de 23 años, recibió una penalización y luego luchó en vano para alcanzarla. Finalmente entregó el testigo en el puesto 21, a poco menos de dos minutos de los líderes.
Ni Lukas Hofer ni Didier Bionaz ni Tommaso Giacomel lograron reducir el déficit. De lo contrario. Al final, el equipo cruzó la línea de meta 4:39 minutos después de los victoriosos franceses. Una bofetada contundente, por la que el director técnico Klaus Höllrigl pidió disculpas y de la que asumió la responsabilidad.
“No es culpa suya, es nuestra”
Los responsables habían cometido “un error” con la alineación de relevos, admitió Höllrigl al “Fondo Italia”.
“Porque el campo de tiro en Ruhpolding es similar al de Lenzerheide, relativamente sencillo, donde se dispara rápido. Cometimos el error de poner delante a un atleta que no es tan rápido en el tiro boca abajo. […] Como resultado, aumenta la presión, lo que a su vez conduce a errores”, afirmó el funcionario, que explícitamente no quiso culpar al desafortunado Zeni por esto.
“No es culpa suya, es nuestra porque lo pusimos en esta posición para probar algo con miras a Lenzerheide. Elias tenía buena velocidad sobre los esquís, pero aquí también era necesario ser rápido en el primer tiro. “De lo contrario, te metes en problemas”, explicó Höllrigl que la alineación de relevos estaba destinada a ser un experimento para el Mundial de Suiza (del 12 al 23 de febrero), pero que en este caso salió terriblemente mal.


