El submarino ruso Krasnodar acorralado por la Marina Británica
La reciente aparición del submarino ruso Krasnodar en aguas británicas ha encendido las alarmas en el Reino Unido. La Marina Real (Royal Navy) ha estado persiguiendo este submarino durante tres días en el Canal de la Mancha, en medio de un esfuerzo renovado para contrarrestar las crecientes amenazas en la región.
Operación de vigilancia en el Canal de la Mancha
La Royal Navy desplegó un navío de abastecimiento junto a un helicóptero Merlin para seguir los movimientos del Krasnodar, un submarino de clase Kilo conocido por su sigilo. Este y su remolcador, el Altay, llegaron desde el mar del Norte, atravesando el estrecho de Calais antes de ingresar al Canal de la Mancha. A pesar de las adversas condiciones climáticas, el Krasnodar mantuvo su curso en la superficie durante toda la operación, lo que sorprendió a las autoridades británicas.
Preparativos para el combate submarino
A través de un comunicado, la Royal Navy afirmó que estaba lista para comenzar operaciones anti-submarinas si el Krasnodar decidía sumergirse. Sin embargo, el submarino optó por navegar en la superficie, lo que facilitó su seguimiento. La falta de acción submarina del Krasnodar ha permitido a la Marina Royal mantenerse un paso adelante en esta vigilancia.
Acuerdo de cooperación entre aliados
Al llegar cerca de la isla de Ouessant, en el noroeste de Francia, la Marina Británica transfirió el control a un aliado de la OTAN. Cabe recordar que este episodio no es un hecho aislado; ya en julio, el Reino Unido había realizado una operación similar al detectar el submarino Novorossiisk en sus aguas territoriales.
Aumento de la actividad submarina ruso
El Ministro de Defensa, John Healey, anunció el lanzamiento de un ambicioso programa de varios millones de libras para reforzar las capacidades de la Royal Navy frente a las “amenazas submarinas” de Rusia. Según datos recientes, la actividad de submarinos rusos en aguas británicas ha aumentado un 30% durante los últimos dos años, lo que representa un serio desafío para la seguridad nacional.
Cooperación internacional y nuevos operativos
A principios de diciembre, el Reino Unido y Noruega firmaron un acuerdo de cooperación para establecer una flota conjunta de fragatas con el fin de rastrear estos submarinos en el Atlántico Norte. Esta colaboración subraya la importancia de las relaciones militares entre naciones aliadas frente a un enemigo común.
Amenazas cibernéticas y operaciones de ciberseguridad
El presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, alertó recientemente sobre un aumento en los intentos de phishing por parte de actores rusos a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Estos intentos buscan engañar a los representantes políticos para que compartan información sensible. En respuesta, el Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido está colaborando con entidades gubernamentales para lidiar con estos riesgos emergentes.
Este episodio con el Krasnodar pone de relieve el aumento de las tensiones en el ámbito naval y cibernético, así como la necesidad de una vigilancia constante por parte de las fuerzas armadas británicas y sus aliados. La situación en el Canal de la Mancha podría ser un indicador de desafíos mayores en el futuro, lo que exige una preparación continua y un enfoque proactivo en la defensa nacional.

