El sorprendente error de Biden: “Amerigotit” se vuelve viral
El 5 de diciembre de 2025, el ex presidente Joe Biden sorprendió a la audiencia y desató una tormenta en redes sociales al mal pronunciar la palabra “América” como “Amerigotit” durante su discurso en la Conferencia Internacional de Líderes LGBTQ+ en Washington, D.C. A sus 83 años, Biden recibía el Premio Chris Abele por los avances de su administración en derechos LGBTQ+, pero su proclamación desfigurada: “¡Somos los Estados Unidos de Amerigotit!”, rápidamente desbordó el mensaje central de su discurso, atrayendo la atención masiva.
Un momento incómodo en medio del caos político
Durante su discurso, Biden instó a los activistas a “levantarse y luchar” contra lo que él calificó de “republicanos MAGA” dirigidos por Donald Trump, quienes estaban convirtiendo los derechos LGBTQ+ en un asunto “sinistro”. La frase exacta que generó el revuelo fue: “Tenemos que levantarnos. Mientras mantengamos la fe y promovamos la esperanza, recordemos quién demonios somos. ¡Somos los Estados Unidos de Amerigotit, eso es lo que somos! ¡Somos los EE. UU!” Este desliz, capturado en video y compartido ampliamente en plataformas como X y YouTube, atrajo burlas inmediatas con titulares como “brutal error” y “destruye América”.
Impacto en la percepción pública de Biden
Los críticos no tardaron en calificar este momento como un nuevo punto bajo en la larga historia de tropiezos verbales de Biden, mientras que sus partidarios lo atribuían a su tartamudeo de toda la vida. A pesar del resbalón, Biden continuó con su discurso, enfatizando la importancia de proteger la Constitución y demandando “decencia, dignidad y respeto” para todos los estadounidenses.
Un legado plagado de errores verbales
Este no es el primer desliz destacado de Biden. Su carrera ha estado marcada por un repertorio conocido de errores que alimentan debates sobre su edad y condición física. En una cumbre de la OTAN, por ejemplo, presentó al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, como “presidente Putin”. También confundió a Kamala Harris como “Vicepresidenta Trump” y se refirió al “Caucus Negro del Congreso” hablando a hispanos. Otros deslices incluyen decir “Dios salve a la reina” tras el fallecimiento de la reina Isabel II y llamar al primer ministro británico Rishi Sunak “señor presidente”. Aunque la Casa Blanca suele calificar estos incidentes como comentarios improvisados o errores de tartamudeo, los detractores argumentan que hay un patrón claro en la era post-presidencial.
Reacciones y controversias en torno al incidente
El clip de “Amerigotit” no solo se volvió viral, sino que también amplificó el escrutinio sobre las apariciones públicas de Biden, especialmente tras su diagnóstico de cáncer de próstata en mayo de 2025. Los aliados de Trump vieron en este incidente una nueva oportunidad para cuestionar la agudeza del exmandatario. Además, sus críticas hacia Trump en el discurso, acusando a su administración de explotar cuestiones LGBTQ+, añadieron más leña al fuego entre los debates partidistas.
El evento, organizado por el Instituto Victory LGBTQ+, alababa su mandato como “uno de los más inclusivos en la historia de EE. UU.”, pero la gaffe eclipsó cualquier reconocimiento positivo que pudiera haber recibido.
Preguntas Frecuentes
¿Fue intencional el desliz de Biden “Amerigotit” o relacionado con su salud?
Es probable que haya sido un episodio relacionado con su tartamudeo en un discurso emocional. Biden ha lidiado con este impedimento durante toda su vida, y no hay evidencia que sugiera que el error fue otro tipo de problema, aunque los críticos lo asocian con la edad y su diagnóstico reciente.
¿Cómo reaccionó Internet a la gaffe?
Las clips virales en X y YouTube se inundaron de risas, memes y chistes, mientras que los seguidores de Biden lo desestimaron como un error menor frente a su mensaje anti-Trump sobre la igualdad.
La controversia en torno a este desliz resalta no solo la fragilidad de la percepción pública en el contexto político actual, sino también la constante atención que Biden enfrenta como figura prominente, lo que inevitables lleva a cuestionar su capacidad para liderar en el futuro.


