
Después de una colisión con una ballena en medio del Atlántico, el skippeur Anatole Facon se encontró al borde del naufragio, dejando atrás su intento de batir un récord.
La colisión y sus efectos
El jueves 14 de mayo, el mundo de la vela se estremeció tras un mensaje en video de Anatole Facon. En una conmovedora transmisión, el joven navegante bretón de 25 años compartió su experiencia angustiante tras chocar su Class40 con una ballena.
Visiblemente alterado, Facon dijo: “Estoy en medio de la nada en el Atlántico y estoy a punto de hundirme. Estoy recibiendo agua de todas partes”. Este agradecimiento al público subraya la profundidad del terror que sintió mientras trataba de salvaguardar su embarcación.
Reacción inmediata
Al principio, Facon temía perder su barco. La presión era abrumadora, y su equipo testificó sobre el “gran golpe de estrés” al ver el agua inundar la nave. Sin embargo, el marinero rápidamente tomó medidas para estabilizar la situación.
Cerró las cloisons étanches (tabiques estancos) para contener la inundación, luego inclinó deliberadamente el barco para drenar el área dañada. Con una bomba de sentina, cubos y hasta una esponja, logró despejar el agua acumulada en la parte posterior del Class40.
Daños en la embarcación
Después de los esfuerzos iniciales, la realidad de la colisión se hizo evidente: el daño era severo. El choque destruyó parte del sistema de navegación, resultando en la necesidad de retirar uno de los dos safrans (timones). Su equipo precisó que el safran de estribor había “arrancado el panel trasero del barco y causado una gran vía de agua”.
Un récord deportivo truncado
La colisión fue un duro golpe para el objetivo deportivo de Facon. Estaba compitiendo por batir el récord de la Ruta de la Descubierta entre Cádiz y las Bahamas, un trayecto de aproximadamente 7,200 km. A pesar de que las condiciones iniciales parecían favorables, el sueño concluyó abruptamente debido al impacto.
Ahora, su única preocupación es regresar a las Azores con un barco dañado y solamente un safran operativo. Este regreso significaría una travesía crítica de cerca de 1,000 millas náuticas (aproximadamente 1,850 km).
Un joven navegante con un futuro prometedor
Originario de Vannes, Facon ha alcanzado notoriedad en los últimos años por sus desafíos en solitario y por establecer récords de velocidad en Class40. En 2024, ya había establecido un récord en la travesía del Atlántico Norte, y poco después, también brilló en el récord de la travesía del Mediterráneo.
Antes de este triste incidente, el joven marinero compartía su vida en el mar en redes sociales, mostrando la belleza del océano y la vida marina que encontraba a su paso.
En un gesto conmovedor, su equipo también expresó su apoyo al animal involucrado en el accidente, señalando: “Pequeña reflexión para la ballena, duele pensar en ella que estaba en su hábitat natural”.




