
ROMEO BOETZLE / AFP
Celebración desbordante en París
Los parisinos celebraron con euforia el segundo título consecutivo del Paris Saint-Germain (PSG) en la Liga de Campeones, alcanzando un ambiente festivo en la capital. Desde el pitido final, los aficionados gritaron con fervor en el estadio, en los bares y las calles de la ciudad. Sin embargo, esta alegría se vio empañada por tensiones y disturbios reportados a las afueras del Parc des Princes, donde se transmitió la tan esperada final contra el Arsenal.
Un triunfo explosivo
La noche del 30 de mayo de 2026, tras el pitido final, más de 48,000 aficionados explotaron de alegría en el Parc des Princes. Los fuegos artificiales llenaron el cielo parisino, mientras cantaban: “¡Campeones de Europa!” y “¡Aquí es París!”. Esta celebración se extendió rápidamente a los barrios, como la Plaza de la Nación y la Plaza de la Bastilla, donde los automovilistas se unieron a la fiesta tocando bocinas y entonando el himno del PSG.
En los bares, la afición se abrazó y compartió su felicidad, mostrando una conexión inquebrantable entre ellos. Era un momento de unidad y alegría auténtica.
La dedicación de Aya Nakamura
Durante un concierto en el Stade de France, la famosa cantante Aya Nakamura, con un maillot del PSG en mano, se unió a la celebración. Anunció al público: “¡Esta noche será una fiesta!”, subrayando la magnitud del hito que el PSG había alcanzado. En todos los rincones de la Île-de-France, la emoción abrumó a miles de hinchas, especialmente a los niños que quedaron despiertos hasta tarde para participar en las celebraciones.
Ambiente festivo y disturbios
A pesar de la celebración, hubo incidentes de violencia. Aproximadamente a las 22:30, las autoridades reportaron 79 detenidos, con un policía herido. Alrededor de 20,000 personas se congregaron en los Champs-Élysées, convirtiendo la avenida emblemática en un mar de fervor y alegría.
Sin embargo, la felicidad en las calles se vio interrumpida por enfrentamientos entre las fuerzas del orden y algunos aficionados. Se reportaron intentos de ingresar al Parc de Princes por parte de un grupo de individuos y, más tarde, morteros de fuegos artificiales fueron lanzados hacia la policía, que respondió con gas lacrimógeno.
Un despliegue policial significativo
La seguridad fue prioritaria esa noche, con cerca de 22,000 policías y gendarmes movilizados en París y sus alrededores. Este despliegue fue evidente, dado que el año anterior se habían registrado 563 arrestos en situaciones similares. Las autoridades estaban decididas a mantener el orden durante esta celebración masiva, lo que refleja la importancia que tenía este evento tanto para los aficionados como para la ciudad.
Con el PSG alcanzando su segundo título en la Liga de Campeones, París no solo celebró un hito deportivo, sino que mostró la pasión y fervor inquebrantables de su afición, a pesar de los momentos de tensión que también marcaron la noche.




