
Durante el primer mandato de Trump como presidente de Estados Unidos, las relaciones de Estados Unidos con la OTAN fueron tensas. Trump acusó a los socios de la OTAN de invertir muy poco en defensa. Durante la campaña electoral de primavera, Trump confirmó que no acudiría en ayuda de los socios de la OTAN que estuvieran en default si fueran atacados. De hecho, incluso alentaría a los rusos a hacer “lo que quieran” con ellos.

