
ELel salmón se encuentra muy a menudo en nuestras mesas. Pero ¿qué sabemos sobre sus propiedades? ¿Y en qué casos es bueno tener cuidado? Aquí hay nueve datos que no deben subestimarse.
Es rico en Omega-3
En particular, EPA y DHA, grasas poliinsaturadas esenciales que nos protegen de las enfermedades cardiovasculares y favorecen la salud del cerebro.
Contiene astaxantina
Es un poderoso antioxidante que contrarresta el estrés oxidativo y protege la piel del daño de los rayos UV.
Es rico en proteínas y vitaminas.
Proteínas necesarias para el crecimiento muscular y el sistema inmunológico y vitaminas y minerales importantes para los huesos.
Diferencia entre silvestre y cultivado
La carne de granja suele ser más grasa y tiene un menor contenido de nutrientes.
El salmón de piscifactoría suele ser rico en Omega-6
Un exceso de Omega-6 puede promover la inflamación en el cuerpo humano
Comer salmón crudo puede suponer riesgos
Como parasitosis e infecciones. Matar peces a bajas temperaturas mata los parásitos pero no elimina por completo el riesgo bacteriológico
Cuidado con bacterias como listeria y salmonella
Es fundamental elegir salmón crudo de fuentes fiables.
Cuidado con los metales
El salmón puede contener contaminantes ambientales, incluidos metales pesados como mercurio, bifenilos policlorados, dioxinas y microplásticos.
Variar introduciendo fuentes alternativas
Como la trucha arco iris, la trucha negra, la caballa, las sardinas, el arenque y las anchoas. Tienen los mismos beneficios que el salmón, pero con menos riesgos
Con el consejo del nutricionista Federica Almondo
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