
Le RN se encuentra en apuros por un voto conflictivo
El Rassemblement National (RN) ha sido objeto de críticas intensas tras su reciente oposición a un artículo del presupuesto que beneficiaría a las pequeñas y medianas empresas (PME). A pesar de proclamar su apoyo a la protección de las empresas y de las TPE, su actitud en la Asamblea Nacional ha generado confusión y desacuerdo entre sus propios aliados políticas y los opositores.
Controversia en el artículo 8 del presupuesto
El 13 de noviembre, durante una sesión del hemiciclo, los diputados discutieron el artículo 8 relacionado con el dispositivo Madelin, que ofrece reducciones fiscales a los hogares que invierten en PME a través de canales específicos. Mientras el gobierno defendía un ajuste de este mecanismo y el aumento del tope para empresas, los representantes del RN se manifestaron en contra de este. La oposición se hizo eco de esta división, evidenciando una clara discrepancia entre el RN y los partidos de derecha y centro que apoyaron el artículo.
Criticas desde el interior y el exterior
Las críticas no tardaron en llegar. Prisca Thévenot, diputada de Renaissance, llamó a despertar a aquellos que todavía creían que el RN era proempresas. A su vez, Laurent Wauquiez calificó el voto del RN de “lamentable” y lo tachó de “amateurismo”. Estas críticas reflejan la creciente presión sobre el RN para que aclare su posición sobre el apoyo a las PME.
Solicitudes de reconsideración y respuestas defensivas
Ante la crítica, Jean-Philippe Tanguy, diputado del RN, defendió la decisión de su partido, alegando que el artículo del gobierno podría, de hecho, perjudicar el dispositivo Madelin. Tanguy también recordó que el RN había presentado un enmienda donde apoyaba la utilidad del IR-PME, pero proponía eliminar el artículo 8, argumentando que no era beneficioso.
Acusaciones de sometimiento a Bruselas
Matthias Renault, otro miembro del RN, también criticó al gobierno por supuestamente ceder a las demandas de Bruselas, sugiriendo que la Comisión Europea podría rechazar el actual dispositivo Madelin. Estas acusaciones ensombrecieron aún más la situación del RN, que intentaba mantener una imagen de defensor de las empresas.
Cambio de dirección y nuevas solicitudes
Después de intercambios con el ministerio, el RN reconsideró su posición y, al igual que otros grupos, solicitó una segunda deliberación sobre el artículo. Tanguy argumentó que esto era necesario “para no perjudicar a las empresas de buena fe”. Este giro ha sido visto como hipocresía, ya que el RN había criticado con anterioridad las segundas deliberaciones como “anti-parlamentarias”.
En última instancia, este episodio resalta las tensiones internas del RN y la complejidad de su aparente apoyo a las PME. Con aliados que acusan de falta de credibilidad y un desencanto creciente entre los votantes que valoran la cohesión y autenticidad, el futuro político del RN podría estar en juego. La claridad en sus posiciones sobre temas tan cruciales será vital para su éxito en el futuro.



