
Impact de la Guerra Comercial de Trump en la Economía del Reino Unido
El Reino Unido se enfrenta a un futuro económico incierto, afectado por la guerra comercial iniciada por Donald Trump. Según un informe reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el crecimiento económico será más lento de lo esperado en los próximos años. Este pronóstico ha llevado a la OCDE a revisar a la baja sus expectativas para el crecimiento del Reino Unido.
Revisiones de crecimiento económico
En sus previsiones, la OCDE ha corregido su estimación de crecimiento para el Reino Unido, que ahora se estima en 1.3% para 2025 y 1% para el próximo año, en comparación con cifras anteriores de 1.4% y 1.2% respectivamente. Esta desaceleración se debe a varios factores, incluyendo las restricciones en el gasto gubernamental y una inflación más alta de lo anticipado.
Consecuencias para el comercio y la inversión
La OCDE ha señalado que casi todos los países han sufrido downgrades en sus pronósticos de crecimiento. Esto se debe, en gran parte, a la incertidumbre generada por los aranceles de Estados Unidos sobre su economía global. Se espera que el crecimiento mundial caiga del 3.3% en 2024 al 3% en 2025, presentando un futuro de crecimiento más modesto de 2.9% para este año y el siguiente.
Los aranceles impuestos por Estados Unidos afectarán especialmente a las economías de México y Canadá, pero las repercusiones también serán notables en el Reino Unido.
Desafíos para el gobierno británico
La situación representa un desafío para la canciller del Reino Unido, Rachel Reeves, quien debe enfrentar una serie de preguntas difíciles sobre su gestión durante una próxima revisión de gastos gubernamentales. La presión sobre el presupuesto es alta debido al aumento de los costos en salud, pensiones y defensa, mientras la economía permanece estancada, limitando los ingresos fiscales.
Reeves deberá basar sus planes de gasto en las previsiones de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR), que en marzo estimó que la economía crecería 1% este año, con una posible recuperación que alcanzaría el 1.9% el próximo año.
Perspectivas a largo plazo
Álvaro Pereira, el economista principal de la OCDE, se mostró cauteloso respecto a la capacidad del Reino Unido para soportar la incertidumbre de la guerra comercial. En sus declaraciones, expresó su esperanza de que se produzcan acuerdos comerciales que traigan estabilidad al comercio internacional y que se mantengan abiertos los mercados globales para evitar una mayor crisis económica.
Según Pereira, las previsiones se basan en la premisa de que los aranceles estadounidenses permanecerán en vigor al menos durante los próximos dos años, afectando la importación de sectores clave como el acero y la manufactura automotriz.
Inflación y su impacto
La inflación podría volverse “pegajosa” en el Reino Unido en el próximo año, lo que limitaría la capacidad del Banco de Inglaterra para recortar tasas de interés. Esto sucede a pesar de un entorno económico en desaceleración. Según Pereira, aunque se espera que la inflación baje a los objetivos del banco central para 2026, será más difícil alcanzar esas metas debido a los aranceles.
Desempeño del Reino Unido
A pesar de un inicio sólido en el primer trimestre, donde el Producto Interno Bruto (PIB) del Reino Unido creció 0.7%, la OCDE ha señalado que “el impulso se está debilitando”. La confianza empresarial ha deteriorado rápidamente, mientras que la confianza del consumidor sigue deprimida, con ventas minoristas volátiles.
Recomendaciones para el gobierno
La OCDE ha instado al gobierno británico a limitar el gasto cotidiano para permitir suficiente margen financiero que respalde un mayor nivel de inversión pública. Sin embargo, la limitada capacidad presupuestaria del gobierno significa que solo se requieren pequeños cambios para que los planes de gasto se vean comprometidos, forzando a más recortes.
En respuesta al informe, Reeves afirmó que los “acuerdos comerciales” alcanzados con la UE, EE.UU. e India ayudarían a reducir costos para las empresas, proteger empleos y atraer inversiones hacia el Reino Unido. También destacó que el país fue la economía de más rápido crecimiento en el G7 en el primer trimestre del año.
Esta situación resalta los desafíos significativos que enfrenta el Reino Unido en su economía y la necesidad de adaptarse a un entorno global cambiante, mientras busca estrategias que fortalezcan su posición en la comunidad internacional y en su propio mercado interno.

