
Capture de pantalla de France Inter
El presentador de la matinal de France Inter, Nicolas Demorand, tuvo que explicar a los oyentes que una **huelga** impedía a la estación realizar su **regreso mediático** de manera normal.
MÉDIAS – « Estás escuchando France Inter, son las 7 horas ». A pocos días del regreso escolar de **septiembre**, la hora ya está en el aire en las antenas de France Inter, este lunes 25 de agosto. Sin embargo, un **movimiento de huelga** está perturbando ya la radio del servicio público y la matinal más escuchada de Francia.
« Hola y bienvenidos a lo que debería ser nuestra matinal de regreso », se podía escuchar este lunes por la mañana a las 7 horas, hora en la que normalmente comienza la matinal de Nicolas Demorand. Este, de hecho, se vio obligado a presentar sus **disculpas** a los oyentes de France Inter. « El programa no tiene su forma habitual », reconoció además el presentador. Y como precisó un periodista del Parisien, ningún **directo** era « posible antes de las 7h42 ».
A partir de esta hora, Nicolas Demorand pudo presentar la **crónica** de Mathilde Serrell, « Un mundo nuevo », que cambia de **horario** esta temporada. Se incorpora luego el regreso del **editorial político** de Patrick Cohen. En estas circunstancias particulares, varios nuevos rostros de la estación pudieron realizar su primer paso al aire. Entre ellos, **Benjamin Duhamel y Bertrand Chameroy**.
El primero hizo sus primeros pasos recibiendo a la autora Amélie Nothomb para una **entrevista**, seguido por el segundo con su primera crónica **humorística** antes de las 8 horas. En la que, además, no perdió la oportunidad de bromear sobre esta situación particular, rebautizando la « Gran matinal » de Inter como « minitinal ».
Sin embargo, este movimiento de **huelga** promovido por las organizaciones sindicales de las radios públicas obligó a France Inter a prescindir del **noticiero** de las 8 horas. La **reanudación** del directo no pudo comenzar hasta cerca de las 8h17. Cabe señalar que la amenaza de una huelga durante la semana de regreso en Radio Francia pesaba desde hace varios días. ¿La causa? La oposición de los sindicatos a las **reformas** deseadas por la directora general de Radio Francia, Sibyle Veil.
Bras de fer en coulisses
Con los vientos en contra de los proyectos de **reestructuración**, los sindicatos convocaron a una **huelga ilimitada** a partir de este lunes. Un gran contratiempo para France Inter, cuya matinal debía recibir a su nueva estrella, **Benjamin Duhamel**. El ex BFMTV se unió a la voz principal de la matinal, Nicolas Demorand, después de la salida de Léa Salamé hacia el **noticiero** de las 20 horas de France 2.
El **preaviso** de huelga ilimitada fue depositado el 11 de julio por los sindicatos CFDT, CGT, FO, SNJ, SUD y UNSA. Ellos rechazan varias reformas. Entre ellas, la **suspensión** de la radio Mouv’ en la FM, cambios editoriales dentro de Ici (el ex-Francia Bleu, la red de radios locales públicas) y el cese de **programas** de investigación y reportaje.
« Señora presidenta (…), por primera vez en nuestra **historia reciente**, el regreso radiofónico podría no tener lugar », amenazaron los sindicatos en un comunicado conjunto publicado el jueves pasado. Las negociaciones realizadas el viernes con la **dirección** no lograron desactivar el aviso.
« Por el momento, la dirección se niega a hacer la menor **concesión** o a retroceder sobre los proyectos más nefastos para los equipos y las antenas », lamentaron los sindicatos en un comunicado compartido el viernes por la noche. La dirección del grupo, por su parte, aseguró el sábado haber « hecho propuestas sobre los diferentes temas en discusión, con el objetivo de levantar el preaviso ».
A medida que se desarrollan los acontecimientos, la situación en France Inter es un reflejo de las tensiones en el sector de los medios de comunicación en Francia. Los cambios estructurales y la reestructuración forzada parecen estar generando un clima de incertidumbre, tanto para los empleados como para los oyentes, quienes ven en riesgo la calidad de sus programas favoritos. La resolución de estas diferencias será crucial para el futuro de la radio pública en Francia.



