
Las mujeres todavía beben y fuman con demasiada frecuencia durante los primeros tres meses de embarazo. Así lo demuestra un primer estudio belga entre futuras madres. A menudo porque están embarazadas y aún no lo saben, pero también porque dan por sentado que “un trago no les hará ningún daño”. “Los primeros 1.000 días de un niño comienzan el día en que la persona quiere quedarse embarazada, no en el momento en que la prueba de embarazo da positivo”, afirma el investigador Michael Ceulemans (FWO-KU Leuven).
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