
Una bolsa llena que siempre está lista para cuando se desate el infierno. O una despensa que nos durará tres meses. Muchos piensan que es un presagio pesimista, pero para preparadores como Jeroen van Hekke y Jan Hommerson es una realidad en una época de tensión e incertidumbre. “No tengo miedo, pero quiero estar preparado si surge algo”. También puedes escuchar esta historia:
ttn-es-43
