
Según las autoridades, varios niños también se encuentran entre los muertos, incluidos cuatro niños de una familia.
El área ha experimentado fuertes tormentas y lluvias. En un período de 24 horas cayeron de 13 a 25 centímetros de precipitación. El gobernador Andy Beshear ha declarado el estado de emergencia en partes de Kentucky. Teme que el número de muertos aumente en las próximas semanas.
Beshear, en un comunicado, habla de “una de las peores y más devastadoras inundaciones en la historia de Kentucky”. Dice que cientos de personas perderán sus hogares. Muchas carreteras están actualmente intransitables y unas 20.000 personas en el área seguían sin electricidad el viernes por la noche.
El ejército y la policía se han desplegado para evacuar a las personas con helicópteros y botes y sacarlas de los techos a los que han huido. Según Beshear, el daño material es enorme. “Para muchas familias, probablemente tomará meses, o incluso años, recuperarse”.
Es la segunda vez en más de siete meses que Kentucky se ve afectado por un desastre natural. En diciembre del año pasado, el estado fue azotado por tornados. Decenas de personas murieron y cientos resultaron heridas.


