
La insatisfacción ocasional con la dirección no es infrecuente en la vida laboral. Sin embargo, cuando un estilo de liderazgo deficiente se convierte en la norma, también afecta a los empleados, como muestra un estudio reciente.
Reacción en cadena de improductividad
Es bien sabido que los líderes tienen un gran impacto en el funcionamiento de un equipo. Un estudio del Instituto Tecnológico Stevens y la Universidad de Illinois en EE. UU. examinó exactamente cómo afectan los malos estilos de liderazgo a los empleados. Los investigadores identificaron especialmente como liderazgo deficiente una cultura de liderazgo sin comportamientos de empoderamiento: el directivo no implica en absoluto o casi nada a sus empleados en las decisiones o en los nuevos procesos. Tampoco reconoce ni promueve las fortalezas individuales de los miembros del equipo. Según los investigadores, esta forma de liderazgo conduce a una “reacción en cadena de improductividad”: con un mal jefe, los empleados se vuelven menos comprometidos con la empresa y, por lo tanto, se convierten en malos empleados.
No todos los empleados se ven afectados por igual
Como resultado, los empleados que se preocupan por su propia carrera sufren más de un mal liderazgo que los empleados que se preocupan principalmente por la seguridad laboral, según “Die Welt”. Mientras que los empleados que quieren un ascenso tienen más probabilidades de alejarse de un mal jefe, los empleados que simplemente quieren mantener su trabajo continúan haciendo su trabajo sin cambios.
Consecuencias de un mal liderazgo
Bernhard Bachmann también llega a resultados muy claros en su investigación sobre el tema “Liderazgo ético en las organizaciones”, que muestran la influencia de un liderazgo deficiente y poco ético en el ambiente de trabajo y la motivación. Entre otras cosas, según sus resultados, en estos casos el sentido de unidad y cooperación disminuye significativamente. La influencia de un liderazgo deficiente puede llegar incluso tan lejos que los empleados se reportan enfermos para evitar la presión. Se demostró que las ausencias debidas a enfermedades de corta duración y un liderazgo deficiente estaban significativamente relacionadas en los distintos departamentos. Al mismo tiempo, Bachmann pudo demostrar la enorme importancia que tienen la confianza y la integridad para un buen liderazgo.
Equipo editorial finanzen.net


