
Un joven (21) de Gante que estuvo involucrado cuando era un joven de 17 años en un apuñalamiento que casi mató a la víctima, no recibe un castigo por eso. Y que mientras el fiscal había exigido 220 horas de servicio comunitario. El juez juvenil reconoce que sí merece un castigo, pero no lo impone porque “no sería ejecutado”. A cambio, el autor recibe una reprimenda. El abogado de la víctima está furioso: “Esto no es en proporción en absoluto”.
ttn-es-34

