
El Rey Salman bin Abdulaziz Al Saud ha ordenado que se realicen oraciones fúnebres en ausencia en la Gran Mezquita de La Meca, la Mezquita del Profeta en Medina, y en todas las mezquitas del Reino. La Corte Real destacó que el Reino y el mundo islámico han perdido “a un erudito distinguido que hizo importantes contribuciones al servicio del Islam y los musulmanes”.
Las condolencias del mundo
El Rey Salman y el Príncipe Heredero Mohammed bin Salman han expresado sus condolencias a la familia del fallecido, al pueblo saudita, y a los musulmanes en todo el mundo. El Primer Ministro de India, Narendra Modi, también se pronunció sobre la muerte del Gran Mufti en la red social X, expresando sus más profundas condolencias y solidaridad con el Reino y su gente.
¿Quién fue el Gran Mufti de Arabia Saudita, Sheikh Abdulaziz Al-Sheikh?
Sheikh Abdulaziz fue nombrado Gran Mufti en 1999, convirtiéndose en la máxima autoridad religiosa del reino y sirviendo por más de dos décadas. Durante su gestión, lideró el Consejo de Eruditos, un organismo gubernamental encargado de emitir fatwas o edictos religiosos, que en su momento tuvieron un impacto significativo tanto en Arabia Saudita como en comunidades musulmanas de todo el mundo.
Nacido en la década de 1940, Abdulaziz perdió la vista a la edad de 14 años. Desde pequeño, memorizó el Corán y trabajó como maestro, académico y predicador antes de alcanzar la posición de Gran Mufti. Su trayectoria abarcó un periodo transformador en Arabia Saudita, desde las secuelas de los atentados del 11 de septiembre, donde 15 de los 19 secuestradores eran de nacionalidad saudita, hasta las reformas sociales impulsadas por el Príncipe Mohammed bin Salman en años recientes.
Su ideología y polémicas
Abdulaziz fue conocido por su alineación con la tradición religiosa ultraconservadora asociada al wahabismo, la doctrina fundada por el académico del siglo XVIII Muhammad ibn Abd al-Wahhab. Durante su tiempo en el cargo, no dudó en emitir estrictas reglas religiosas, como calificar el ajedrez como “obra de Satanás” y señalar a Twitter como una fuente de “maldad y daño”. En 2004, criticó la mezcla de mujeres no veladas con hombres durante un foro económico en Jeddah, considerándola una causa de “mal y catástrofe”.
Sin embargo, su postura también mostraba matices. Apoyó ciertas reformas, como la prohibición de matrimonios forzados en 2005 y respaldó la decisión de permitir que las mujeres condujeran en 2018. Además, mantenía un programa de radio popular en el que respondía a consultas religiosas en vivo, lo que le mantenía en contacto directo con los ciudadanos sauditas.
La despedida de un líder espiritual
La muerte de Sheikh Abdulaziz Al-Sheikh representa una pérdida notable para muchas personas dentro y fuera de Arabia Saudita. Su figura fue clave en la interpretación y aplicación de enseñanzas islámicas en un contexto moderno, acompañado de tensiones y transformaciones sociopolíticas. Durante las décadas transcurridas en su liderazgo, sus pronunciamientos moldearon no solo la política interna del Reino, sino también su percepción internacional.
Su legado puede ser visto como una mezcla de rigor y flexibilidad, donde aunque sus posturas en muchos casos eran firmes e intransigentes, también existieron momentos de apertura, adaptándose a un mundo en constante cambio.
En conclusión, el fallecimiento del Gran Mufti es un recordatorio de la fragilidad de la vida y el impacto que los líderes religiosos pueden tener en la sociedad. Su legado continuará influyendo en las generaciones futuras y en el desarrollo del pensamiento islámico en un mundo que evoluciona rápidamente.

