
RiñonalInspectar las temporadas es un acto de debido. Así que volvamos a Prepare las conservas en la casa: mermeladas, jaleas, mostaza, verduras agridulces y agrias Para probar los sabores de la Tierra durante todo el año. El gran libro de Corserve (Slow Food Editore) contiene 170 recetas, dulces y salados. Entre los menos habituales, el calabacín compota y el jarabe de granada.
Jardinero de coliflor
INGREDIENTES:
8 Etti Ciulforo Peaks
2 hojas de la bahía
1/2 El vinagre de vino blanco
azúcar
sal gruesa.
Procedimiento
Lave cuidadosamente los picos de coliflor (Para un efecto aún más agradable, elegirlos con diferentes colores), transfiéralos a una cacerola grande, cOpire con agua y vinagre en partes igualesagregue la hoja de laurel, una cucharadita de azúcar y una de sal. Poner el fuego y hierva.
Jardinero de coliflor. Recetas y fotos tomadas de “The Great Book of Preserves”, editado por Federica Vizioli (Slow Food Editore).
Croata las verduras durante unos minutos (Todavía tendrán que ser al dente), tomarlos con un cucharón perforado sin tirar el líquido, luego colocarlos en un paño limpio para que se sequen y se enfríen. Colóquelos en los frascos esterilizados previamente y vierta la mezcla de vinagre y aguaque habrás filtrado. Cierre herméticamente y pasteuricó todo durante al menos 20 minutos en agua hirviendo.
Se recomienda esperar un mes antes de consumirla.
“The Great Book of Preserves”, editado por Federica Vizioli (editor de alimentos lentos).
Cáscara confitada
INGREDIENTES:
500 g de cáscara de naranja
500 g de azúcar.
Procedimiento
Remoje la cáscara en agua fría durante todo un díacambiando el agua varias veces. Prepare un jarabe hirviendo el azúcar en 600 mililitros de agua. Sumerja la cáscara y cocine por un cuarto de hora; Dejar descansar 12 horas.
Peel confitada. Recetas y fotos tomadas de “The Great Book of Preserves”, editado por Federica Vizioli (Slow Food Editore).
Informado a ebullición, cocine por un par de minutos y Deja otras 12 horas, repitiendo todo dos voltiosY. Drontelos y déjelos secar en un lienzo.
Ya mencionado por un confetiere piamontés del siglo XVIII, estas cáscaras de naranja confitadas, o zest, son transmitido e impuestos como una especialidad de Carignano (Turín). La receta original quiere muy suave y esmaltada más que confitada: el procesamiento requirió ocho días durante los cuales se cocinaron en el mismo agua en la que habían sido infundidos con cantidades iguales de azúcar, hasta que el jarabe se absorbió por completo.
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