
El estado holandés no tiene que pagar compensación a los proveedores de energía RWE y Uniper. Ese es el tribunal de La Haya decidido el miércoles. Los dos proveedores de energía demandaron al estado por obligarlos a cerrar las puertas de dos centrales eléctricas de carbón a principios de 2030.
El gabinete Rutte III decidió en 2017 que, para lograr los objetivos climáticos, las centrales eléctricas de la alemana Uniper en Maasvlakte y las de RWE en Groningen Eemshaven debían cerrar sus puertas antes de tiempo. Las centrales eléctricas de carbón se habían abierto uno y dos años antes y podrían funcionar durante las próximas décadas. Uniper dijo anteriormente que incurriría en daños por valor de mil millones de euros y RWE exigió al estado 1.400 millones de euros debido al cierre forzoso.
La compensación por esas pérdidas futuras no es necesaria, dictaminó el tribunal. El cierre anticipado “vulnera” el derecho de propiedad, pero esa infracción no es antijurídica según el tribunal porque la medida es proporcionada y se han tenido suficientemente en cuenta los intereses de los propietarios. Además, las empresas podrían prever que las plantas de carbón serían cerradas si no reducían significativamente las emisiones antes de 2020, dice el fallo.
Las centrales eléctricas de carbón se construyeron a pedido de los antiguos gabinetes de Balkenende para reducir la dependencia del gas ruso.

