
El Ministerio de Infraestructura y Gestión del Agua ha suspendido diecisiete proyectos en carreteras holandesas, en parte debido al problema del nitrógeno.
Esto se refiere, por ejemplo, al trabajo en los cruces de tráfico Rottepolderplein y Hoevelaken, la ampliación de la A58 entre Eindhoven y Tilburg y la A27 entre Zeewolde y Eemnes y el trabajo en Vaarweg IJsselmeer-Meppel. Hay catorce carreteras y tres vías fluviales en total.
La paralización temporal de los proyectos se debe al problema del nitrógeno, la subida de precios en la construcción y la escasez de personal. El dinero y los recursos que se liberarán como resultado se gastarán en “una revisión importante de la infraestructura existente”, dice el ministerio.
Se excluyen los proyectos que hacen que las carreteras N sean más seguras. También continuarán los proyectos que permitirán la accesibilidad de 400.000 viviendas que se construirán hasta 2030 inclusive.
Para el ministro Mark Harbers (Infraestructura) se siente “muy doble”. Le parece “decepcionante” que los proyectos no salgan adelante. Pero “por otro lado, también vemos que no es posible en el corto plazo”.

