
Lo mantuvo ocupado durante cinco horas. “Ha pasado mucho tiempo”, dice Jeroen Zaagman de Emmen. Pero el resultado es impresionante. Un eufemismo. Su coche blanco es único en las carreteras holandesas. Cientos de luces de muchos colores decoran su coche blanco. Ningún viaje será el mismo en las próximas semanas.
Instagram sirvió como fuente de inspiración. “Vi videos allí. Y luego pensé: ‘Yo también quiero eso con mi auto’. Lo busqué en Google y pegué todo”, dice Jeroen. Dicho y hecho. Pero en los asientos ha montado una ingeniosa cadena de conmutación que garantiza que se enciendan las luces.
Las luces se encienden mediante un inversor y un alargador. A partir de ese momento comienza la previa. “Me gusta mucho, pero no me gustaría conducirlo”, dice un transeúnte que disfruta de un oliebol. “Tengo demasiado miedo de causar daños, porque creo que las luces distraerán a otros usuarios de la vía. Pero creo que es agradable”.
Y Jeroen recibe esos elogios con más frecuencia. “A la gente le encanta. A menudo preguntan si pueden tomar una foto al lado del coche. Eso lo hace realmente hermoso, para eso está”.



