
Serge Zaka: Un Climatólogo Bajo Amenaza
Visibilidad y Consecuencias
Serge Zaka, reconocido climatólogo franco-libanés, ha ganado notoriedad en redes sociales, acumulando más de 107,000 seguidores en X y 35,000 en Instagram. Sin embargo, esta creciente visibilidad ha traído repercusiones peligrosas para su vida personal. Zaka, un ingeniero agrónomo y doctor en agroclimatología, ha declarado que vive bajo protección policial debido a las múltiples amenazas de muerte que ha recibido. Tal situación pone de relieve los riesgos asociados con hablar abiertamente sobre el cambio climático en la actualidad.
Amenazas y Racismo
En declaraciones realizadas a varios medios, Zaka ha expuesto que, para él, hablar sobre el clima se ha convertido en un acto peligroso. Según sus propias palabras: “En 2025, para poder hablar del clima, hay que estar protegido por las numerosas amenazas de muerte que recibo de personas que parecen estar fuera de la región.” Además, ha denunciado que ha sufrido no solo amenazas de muerte, sino también incitaciones al suicidio y racismo, lo que añade una capa adicional de hostilidad basada en su origen libanés.
Impacto del Cambio Climático
Zaka se ha destacado en medios y plataformas sociales al hablar de los efectos del cambio climático sobre la agricultura. Su enfoque se centra en cómo el calentamiento global está afectando la producción agrícola, un tema crítico en la actualidad. La información que proporciona es crucial para comprender las implicancias que el cambio climático tiene no solo para el medio ambiente, sino para la seguridad alimentaria global.
Crítica a la Etiqueta de Influencer
El científico ha manifestado su descontento con ser catalogado simplemente como un “influencer del clima”. Él mismo ha afirmado: “No estoy financiado por nadie, no tengo asociaciones. Soy solo un científico que se expresa y que está comprometido.” Esta defensa resalta su intención de ser considerado como un experto en su campo, más que como una figura pública superficial.
La Resistencia Ante las Amenazas
Zaka ha expresado que la ola de odio que enfrenta parece estar impulsada por intereses económicos, especialmente de las compañías del sector de energía fósil. Estas amenazas funcionan como un intento para intimidar a los científicos y silenciar sus voces. Sin embargo, Zaka se mantiene firme en su posición, argumentando que “cuanto más se nos intimida, más resistimos. Está en juego el futuro de nuestros hijos.” Su determinación subraya la importancia de no ceder ante la presión de aquellos con intereses financieros en la negación del cambio climático.
Conclusión
La lucha de Serge Zaka no es solo una batalla personal contra las amenazas que recibe; es un símbolo de la lucha más amplia entre la ciencia y la desinformación en el ámbito del cambio climático. Su voz, en medio de un clima cada vez más hostil, representa la perseverancia de aquellos que se dedican a informar y educar sobre uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo.



