
El ataque en Irán que mató a 84 personas el miércoles fue obra del Estado Islámico (EI). La organización terrorista así lo informó el jueves en Telegram.
Según las últimas cifras de los servicios de emergencia iraníes, además de las muertes, 248 personas han resultado heridas. Varios heridos se encuentran en estado crítico. Por lo tanto, el número de muertos aún podría aumentar.
La Casa Blanca dice que no tiene motivos para dudar de las afirmaciones del EI. Estados Unidos no puede decir si esto también significa que la rama que reivindicó la responsabilidad es ahora más fuerte que antes. El Estado Islámico en la provincia de Khorasan plantea “una amenaza terrorista real y persistente”, según la oficina del presidente Joe Biden.
Las dos explosiones tuvieron lugar durante una ceremonia en conmemoración del alto comandante Qassem Soleimani, quien murió en un ataque estadounidense en 2020. Las bombas estallaron en el cementerio donde está enterrado Soleimani.
Soleimani era una figura de alto rango en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Fue encargado especialmente de operaciones y misiones encubiertas en el extranjero, como en Irak y Siria.
El ayatolá Ali Jamenei, máximo líder de Irán, ha prometido una “respuesta firme” al bombardeo. Mohammad Mokhber, el primer vicepresidente de Irán, también prometió venganza. Ha dicho que “los soldados de Soleimani les traerán una represalia muy fuerte”.


